El mercado turístico chino es muy grande y jugoso. Por ello, es normal que empresas como Airbnb traten de sacar tajada aun cuando la competencia local es fuerte. Pero el plan de la plataforma de alquiler de viviendas es reinventarse, doblar la inversión en el país, ampliar su personal de 60 a 180 personas y cambiar hasta de nombre.

Ahora se llamará Aibiying, que significa “dar la bienvenida al otro con amor”, y refleja el deseo de Airbnb de “acercar a las personas de las comunidades y barrios de todo el mundo para reimaginar cómo viajamos”.

Todos los esfuerzos van encaminados a mejorar el servicio que ofrecen a los ciudadanos chinos. Por eso, también trae a China su última innovaciónTrips –lanzada en Barcelona y en abril en Madrid– con el lanzamiento de Airbnb Experiences en Shanghái.

Además, la empresa asegura que ya ha avanzado en la adaptación de su servicio para satisfacer las necesidades de los usuarios chinos a través de la mejora de la traducción al mandarín de su página web o la integración de métodos locales de pago como Alipay y opciones de registro como WeChat, la versión local de WhatsApp.

Pero no lo tendrá fácil. La competencia local, formada por las plataformas plataformas locales Tujia y Xiaozhu, es muy fuerte. De hecho, Airbnb está sometida a ciertos controles por parte de las autoridades chinas que dificultan la actividad de la compañía.

Hasta la fecha, Airbnb ha recibido a más de 5,3 millones de viajeros chinos en todo el mundo. Además los viajes al extranjero desde China crecieron un 142% en 2016. La compañía cuenta con una oferta de casi 80.000 apartamentos o habitaciones en el país asiático, con cerca de 1,6 millones de clientes.