Los gatos, tan de moda en el mundo digital, presumen de tener siete vidas. Esto es algo que no se sabe con certeza. Por el contrario, los móviles sí están demostrando que, como mínimo, tienen dos vidas gracias a la segunda mano. Un negocio de compra-venta que sobrepasa los 15.000 de euros.

Hay diversos factores que están empujando, cada vez más, el auge del negocio de segunda mano para los dispositivos móviles a nivel mundial. Unas rentas más pequeñas en la clase media, unos terminales caros en sus versiones de gama alta y una tasa de reposición más prolongada en el tiempo, hace que florezca el negocio de revender móviles ya usados (en buen estado).

Según un informe de Deloitte sobre hábitos tecnológicos, en 2016 los consumidores venderán directamente o canjearán (más o menos) 120 millones de smartphones de segunda mano, que  generarán más de 17.000 millones de dólares (unos 15.800 millones de euros) para sus  propietarios.

Actualmente el valor medio de un móvil de segunda mano es de 131 euros, cinco por encima de los 126 euros de media que costaba un terminal de estas características en el mercado. En cuanto a la cantidad, hace dos años se vendían 80 millones de smartphones, lo que supone 40 millones menos que el año pasado.

Como dato curioso que se refleja en el informe de Deloitte, es que el valor de los smartphones vendidos o canjeados será  probablemente el doble del valor de los wearables y 25 veces el valor del mercado de hardware de realidad virtual (VR).

La segunda mano crece más y mejor

Con un valor de 15.800 millones de euros en 2016, y un crecimiento interanual del 50% en número de unidades, se prevé que el mercado de smartphones de segunda mano crezca entre cuatro y cinco veces más rápido que el mercado de smartphones en general.

En 2016 se esperan unas ventas totales de 1.600 millones de smartphones, lo que supone un incremento del 11% con respecto al año anterior. Los móviles de segunda mano representan una cuota cada vez mayor del mercado: en torno al 7% del total de ventas de smartphones por unidades en 2016, frente al 5% en 2015 y el 4% en 2014.

Deloitte predice que al menos un 10% de los dispositivos de gama alta (500 dólares o más) que se compren nuevos en 2016 tendrán tres o más propietarios antes de ser desechados, y que seguirán utilizándose activamente en 2020 o más allá.

Es de esperar que el valor de canje por dispositivo varíe según el modelo y el mercado, pero de los 120 millones de smartphones de segunda mano que se venderán probablemente en 2016, se estima que el valor medio por dispositivo estará en torno a 140 dólares. Se espera, asimismo, que aproximadamente la mitad de estos dispositivos sean devueltos a los fabricantes o a los operadores y canjeados por un descuento para otro smartphone nuevo. El 50% probablemente se venderá online entre particulares, a distribuidores o a especialistas en dispositivos de segunda mano.

Los motivos para que todavía crezca más

Según estima Deloitte, la práctica de vender smartphones podría acelerarse de aquí a 2020 a medida que tanto  consumidores como proveedores adopten la práctica de vender o adquirir terminales de segunda mano.

Para los consumidores, los incentivos principales para vender un dispositivo, en lugar de quedárselo como repuesto, dárselo a un familiar o desecharlo, serán probablemente la facilidad para hacerlo, el lujo de tener el último modelo y el valor de canje que se ofrezca.

La consultora espera que el mercado para adquirir dispositivos de segunda (o tercera o cuarta) mano se organice cada vez más. Hace diez años, aquellos usuarios que querían vender su móvil utilizaban frecuentemente subastas o mercados online, que podían ser bastante más lentos e inseguros si lo comparamos con la posibilidad de que se les asigne un valor de canje en el punto de venta, o simplemente la posibilidad de cambiar un móvil por otro mediante un plan de leasing.

Podrían surgir empresas especializadas que determinen los valores de canje después de uno, dos o más años de uso del terminal, algo similar a los proveedores de servicios equivalentes en la industria del automóvil.

En muchos mercados desarrollados, la gama de opciones para vender un dispositivo es cada vez mayor, desde empresas especializadas en adquirir terminales de segunda mano a fabricantes que ofrecen opciones de leasing.