Antes de que el regulador haya finalizado su cometido, que es el de disponer de unas normas para que se compartan las redes de fibra y así los clientes pueden acceder a mejores servicios, dos compañías han cogido un atajo. Se trata de Telefónica y Vodafone, que han firmado un acuerdo mediante el cual el operador rojo podrá acceder a la red de fibra de los azules.

La noticia tiene un importante impacto puesto que este movimiento corporativo condiciona la forma de hacer negocios del sector entero. En concreto, el acuerdo establece que Vodafone podrá acceder “de manera inmediata” a la fibra de Telefónica tanto en determinados municipios sujetos a la regulación como en otros en los que se había liberado a al operador incumbente de obligaciones mayoristas de acceso a la fibra.

En un comunicado, Vodafone remarca que este acuerdo le permite contar con Telefónica para completar la cobertura de sus redes de fibra y así “extender sensiblemente la huella” donde podrá ofrecer servicios de banda ancha ultra rápida y de televisión.

Por su parte, para Telefónica este acuerdo es un “hito” en su estrategia de negocio mayorista, pues le posibilita tener un papel “más activo” al ofrecer sus servicios mayoristas en un entorno comercial cada vez más dinámico e innovador y con más alternativas, tanto por la prestación de servicios por parte de otros operadores como por la utilización de modelos de coinversión y autoprestación.

Telefónica y Vodafone de la mano

Aunque pueda parecer extraño, de este acuerdo saldrán beneficiadas ambas compañías, puesto que Vodafone podrá llegar a lugares a los que ahora no tenía pensado llegar; mientras que Telefónica conseguirá una alta rentabilidad sobre la inversión de su infraestructura.

En términos de presencia, la cobertura de fibra de Telefónica España, a cierre de 2016, alcanzaba los 17,1 millones de unidades inmobiliarias, 2,7 millones más que en 2015. La intención de la compañía es alcanzar los 25 millones de hogares en el año 2020.

Vodafone, por su parte, ha impulsado los despliegues de infraestructuras de nueva generación con fibra o HFC. A la conclusión del mes de diciembre, el número de unidades inmobiliarias disponibles con fibra superaba las 15,8 millones, de las que 10,1 millones estaban pasadas con la red de su filial Ono o formaban parte de despliegues compartidos con grupos como Orange.

Los términos económicos del acuerdo no se han hecho públicos. Además, como se trata de algo que quedaba al margen de la regulación expuesta por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en lo que respecta a la zona de liberalizada, resulta completo saber cuál es el precio pagado por Vodafone a Telefónica por este alquiler de redes.