La compañía ha dejado de ser la única empresa con números rojos de todas las filiales de Volkswagen gracias, en parte, a la venta del Seat Ateca, el primer SUV de la compañía.

Por lo que respecta al negocio, ha obtenido un resultado operativo de 153 millones de euros el pasado ejercicio, la mayor ganancia de su historia. Lo que supone una mejora 17 veces superior a 2015, cuando cerró con 10 millones de pérdidas.

Las cuentas del grupo, según la contabilidad internacional IFRS, también reflejan el buen momento por el que está pasando la automovilística española. “Seat es la marca con más crecimiento entre las europeas … Desde 2008 no se habían conseguido resultados tan buenos”, ha explicado el responsable de la compañía, Luca de Meo.

La venta de 35.833 unidades del nuevo Ateca, junto a los ajustes realizados para afrontar la crisis económica, han dado resultado y han colocado a Seat como una ayuda y no como un estorbo por primera vez desde su adquisición por Volkswagen.

Durante la rueda de prensa de presentación de resultados de Volkswagen, el presidente de la compañía, Matthias Muller, indicó que “Seat ha lanzado modelos muy convincentes y ha vuelto al terreno positivo con perspectivas de seguir mejorando. La paciencia siempre merece la pena“.

La facturación de Seat también se situó en sus niveles máximos con un total de 8.894 millones de euros, un 3,8% más que en el ejercicio anterior. El beneficio operativo alcanzado supone un margen de rentabilidad del 1,7% sobre los ingresos.

Para el año 2017, Volkswagen prevé un aumento del 4% en la facturación en un entorno caracterizado por “la intensa competencia en el mercado, la volatilidad de los tipos de cambio y por el asunto del diésel”.

La nueva apuesta de la compañía son los coches eléctricos porque, según explicaba el presidente de Seat, Luca de Meo, “si la normativa de emisiones sigue tan restrictiva, los coches pequeños con motor diésel no serán rentables”.