En el Gobierno ya se frotan las manos. Cuando en la primera semana de mayo comuniquen los datos de empleo del mes de abril, el petardazo será de los históricos. Se prevé una contratación que mantenga la línea ascendente de los últimos cuatro años.

Después, la mayor parte de esa mano de obra habrá quedado destruida, pero esta es la realidad de España. Sea como sea, habrá que aprovechar. En concreto, la campaña de Semana Santa generará la cifra récord de 162.500 contratos.

Los sectores donde se concentrará este volumen de nuevos contratos será en transporte y distribución, hostelería y entretenimiento. Esto supondrá 7,6% más que en el mismo periodo de 2016, según las previsiones de Randstad que recoge Europa Press.

Las empresas que incorporarán nuevos trabajadores durante Semana Santa buscan profesionales que cubran las necesidades derivadas del aumento de negocio, debido al pico estacional que genera, principalmente, el aumento del turismo.

Por ello, se demandarán perfiles de empleados que cuenten con experiencia previa. Por otra parte, el aumento del turismo internacional lleva a que el dominio de idiomas sea una característica fundamental para muchos de los puestos de trabajo que se ofertan en este época.

Dentro de los idiomas más demandados, el inglés se hace indispensable para la mayoría de los empleos ofertados en Semana Santa. Además, Randstad ha detectado un aumento de la importancia de otros idiomas, como francés o alemán, ruso, chino o árabe.

En 2011 se superó por primera vez la barrera de los 100.000 contratos en Semana Santa. En los dos años siguientes se experimentaron descensos en la contratación, hasta los 98.830 de 2013, la cifra más baja de toda la serie. A partir de ahí las contrataciones en Semana Santa empezaron a repuntar y, con 2017, acumularán cuatro años consecutivos de ascensos.