Las distintas autoridades de competencia en España han dado luz verde total a la compra de Tecnocom por parte de Indra. Además, la tecnológica española ya ha previsto su plan de ampliación de capital para hacer frente a la operación. Pero detrás de todo esto se esconde algo que los sindicatos quieren que sea visible: habrá nuevos despidos.

Y es que no todo parece tan sencillo. El último paso ha sido la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de la oferta pública de adquisición de acciones (OPA) que Indra ha lanzado sobre el 100% de las acciones de Tecnocom por un importe de 305 millones de euros.

En una reunión celebrada este lunes, el Consejo de la CNMV ha dado su visto bueno a la operación “al entender ajustados sus términos a las normas vigentes y considerar suficiente el contenido del folleto explicativo presentado tras las últimas informaciones incorporadas con fecha de 7 de marzo”. Asimismo, hace unas semanas la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) también validaba la operación. Pero no todas las fichas terminan de cuadrar para todos.

Desde algunos sindicatos, caso de CGT y CoBas, están denunciando algunas situaciones laborales que consideran injustificadas. En primer lugar, estiman que el anuncio de Indra sobre las contrataciones de universitarios recién graduados daña la imagen de la empresa, puesto que se acaba de aplicar un ERE de más de 1.000 trabajadores altamente cualificados para hacer contrataciones baratas de gente joven.

Además, e incidiendo sobre el ERE, estos sindicatos dan por descontados que una vez se ejecute la fusión con Tecnocom habrá un nuevo ERE, o al menos una serie de despidos sobre las decenas de puestos que redunden en las funciones. Todo ello cuando apenas hace dos meses que se cerró el último ajuste de plantilla.

Indra y los problemas que vuelven

La tensión que se vive en el seno de Indra parece traspasar también al ámbito laboral. Según ha podido conocer SABEMOS, en estos momentos existiría un clima de tensión entre las diferentes agrupaciones sindicales que hay en Indra. Sobre todo entre los que tienen sitio en la mesa de negociación con la compañía, y los que no.

Otro de los problemas que algunas secciones sindicales han puesto sobre la mesa tiene que ver con las contrataciones. Y no solo de recién licenciados. Fuentes conocedoras de la situación aseguran a SABEMOS que durante el pasado ERE se han llevado a cabo diversas contrataciones que, lógicamente, no deberían haberse llevado a cabo durante un proceso de ajuste de plantilla.

Todo esto, siempre rodeado por la polémica sobre que se ha tratado de un “ERE político” con el que Indra ha devuelto favores pasados. De igual modo que la compra de Tecnocom se engloba, curiosamente, en una estrategia de eliminar a un rival del mercado, más que una alianza para obtener mayores sinergias.