La dualidad sobre el universo Twitter sigue su curso. La compañía está consiguiendo, cada vez más, una influencia sobre la sociedad, los medios de comunicación y la política, que no están en duda. A su vez, su negocio sigue sin encontrar el camino positivo y, además, no dejan de llegar rivales que mejoran muchas de sus actuales aplicaciones prácticas.

Hace un mes se conocieron los resultados financieros de la compañía. Durante 2016 Twitter tuvo con luces de neón un cartel de “se vende”. Nada cuajó, y por el momento toca seguir adelante con su verdadero trauma: los números. Y de nuevo vuelven a ser poco llamativos. En concreto, la red social cerró el pasado año con unas pérdidas netas de 457 millones de dólares después de casi duplicar los números rojos en el último trimestre del ejercicio.

Pero su máximo responsable, Jack Dorsey, dejaba claro en un comunicado público que lo importante era la influencia social, la cual seguía creciendo año a año. Y quizá no se equivoca. Twitter se ha vehículado como una herramienta de información necesaria, pero también está perdiendo vías de negocio que no debería desechar.

¿ Twitter ya no es segunda pantalla ?

Hace unos días en SABEMOS contamos cómo Shootr quería ser la gran referencia en cuanto al uso de segunda pantalla cuando se ve la televisión. Por ahora, el gran dinamizador de conversaciones cuando se ve la TV es Twitter. Consigue que miles de personas, aparte de ver su serie favorita, estén compartiendo opiniones o artículos. Pero algunas empresas se están especializando en gestionar la segunda pantalla y eso puede suponer dar la espalda a la red social del pajarito.

En este caso, Shootr plantea una serie de chats privados para poder conversar sobre las series, películas y programas que se ven en la televisión. El negocio llega a través de la publicidad, lógicamente. Pero su objetivo es que la gente deje de lado a Twitter, en esa conversación de sordos, donde solo las cuentas con gran número de followers tiene interacciones, para crear grupos específicos donde todos tienen voz y palabra.

Desde la startup aseguran que sus usuarios son seis veces más activos que en Twitter. Esto se debe a la sensación de correspondencia en la conversación que al final la gran red social no logra canalizar.

¿ Twitter ya no es vendedor de productos ?

Otra de las acciones comerciales que ha intentado llevar a cabo Twitter ha sido la de intermediario de tiendas y grandes superficies para la venta de productos. Pero de nuevo no ha sabido sintonizar con los usuarios para que compren a través de la propia red social.

Por ello, de nuevo surgen empresas que se han especializado en este nicho y buscan hacer negocio siendo una segunda pantalla cuando se ve la televisión. Aquí está Dive, que la semana pasada presentó su ‘app’, con la que ofrece a sus usuarios miles de productos cuando están viendo sus series y películas.

Y esto son solo dos ejemplos de cómo Twitter está perdiendo vías de negocio. Por el momento su influencia social le mantiene a flote, ¿pero qué sucederá cuando la gente busque otras alternativas de segunda pantalla?