Desde hace varios meses los principales operadores de telefonía, Movistar, Orange y Vodafone llevan una estrategia similar: suben los precios de sus tarifas convergentes a cambio de ofrecer más datos en las líneas móviles o incluir nuevos canales en su oferta de televisión. Pero esto es algo que no están demandando los usuarios.

Esta estrategia ha sido puesta en cuarentena, incluso, por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que a través de su presidente, José María Marín Quemada, ya ha expresado que vigilara este tipo de actuaciones.

Aunque como contó SABEMOS hace unos días, el regulador no puede hacer nada con respecto a la subida de precios, lo que parece claro es que los usuarios no están conformes con la estrategia llevada. Según un estudio del comparador Rastreator.com la mayoría de españoles tiene contratada una tarifa que excede sus necesidades. Tal y como afirman dos de cada tres encuestados, éstos estarían pagando por servicios que realmente no utilizan. Además, es destacable que este porcentaje ha aumentado paulatinamente en los últimos tres años, pasando de un 55% a un 66,8%.

Lógicamente, como siempre que se trata de un estudio, hay que poner los datos en revisión, pero todo hace indicar que el sentir generalizado de sus clientes es éste. Sobre todo porque en ninguna de las últimas subidas de precio que han llevado a cabo Movistar, Orange o Vodafone han consultado con los usuarios.

Siempre, bajo el amparo de las dinámicas de mercado y consumo, las telecos creen que alguien que tiene en su móvil 5 GB de datos va a necesitar 8 GB cuando, en realidad, a lo mejor no está consumiendo ni 3 GB. Las compañías ponen la excusa de que sus clientes siempre tienen la opción de cambiar de tarifa sin ningún tipo de penalización, pero lo cierto es que cuando se cambian los precios se modifican todas las tarifas, por lo que deja de existir la que tenía el usuario.

Las quejas sobre Movistar y los demás

El estudio que ha llevado a cabo Rastreator.com no solo muestra el descontento por lo que hacen Movistar y su competencia con respecto al aumento de precio a cambio de un mayor servicio, también hay otros puntos discrepantes con todos los operadores.

Por ejemplo, otras de las causas que afectan a la confianza de los clientes en su proveedor de telefonía son los problemas y reclamaciones relacionadas con la facturación o el servicio recibido. Precisamente, el 61,4% de los españoles sospecha que su compañía le ha cobrado de más en alguna factura y hasta un 55,2% ha tenido que reclamar a su proveedor por algún motivo como discordancias en la factura o complicaciones en el funcionamiento de la línea o el dispositivo contratado.

No obstante, el precio no es el único elemento que tienen en cuenta y los clientes también demandan en gran medida ofertas más personalizadas y un mejor servicio. En este sentido, el 49,6% de los encuestados pide pagar solo por los megas reales que recibe, el 43,9% mejor atención al cliente y servicio técnico, y el 31,4% querría contar con la opción de contratar paquetes integrados que engloben varios productos.

Las conclusiones del estudio dejan en evidencia a Movistar, Orange y Vodafone que llevan haciendo subidas generalizadas de precio desde hace un año. El pretexto: mejores servicios y más megas para navegar, está claro que no convence a la gente.