El ruido de bambalinas se apaga. El telón se alza y es hora de salir al escenario. El ‘Mobile World Congress‘ de Barcelona ya está en marcha. Realmente ahora ya no tiene fecha de inicio, sino días aproximados donde se concentran la mayoría de presentaciones. El fin de semana anterior a la feria ha ganado tanto terreno, que ya no se sabe cuándo empieza.

Sea como sea, el MWC es una de las referencias a nivel mundial en el ámbito de la tecnología móvil. La mayor, se podría decir. Más de 100.000 asistentes, 2.000 empresas pululando y vendiendo su innovación. Se trata de una feria que tiene todo lo que uno quiera encontrar, incluido móviles.

En este sentido, el ‘Mobile World Congress’ mantiene una serie de certezas que nadie puede negar. En primer lugar, que pese al menor ritmo de ventas que están teniendo los fabricantes móviles, sigue siendo una industria vital. Algo necesario para la sociedad y que se ha convertido en un hábito de vida: no se puede existir sin un móvil. Para el ocio y el negocio. Por lo tanto, el sentido de esta feria está fuera de dudas.

En cuanto al propio hierro, hay nuevas tendencias de consumo. Los usuarios se decantan por pantallas cada vez más grandes a la hora de comprar un móvil. Las que tienen entre 5 y 6 pulgadas han ido ganando cuota de ventas año a año y ya son los preferidos por los clientes. Un 84% de los móviles vendidos en 2016 en Amazon.es tienen pantallas de entre 5 y 6 pulgadas, uno segmento prácticamente inexistente hace solo cuatro años.

La última certeza, también sobre la querencia de los usuarios, es que los clientes buscan terminales con cada vez más memoria interna que les permitan descargar múltiples aplicaciones y almacenar sus fotos y videos. El 17% de los smartphones vendidos en 2016 tenían 32 o más GB, lo que supone casi un 20% más de ventas de móviles con esta memoria interna que en 2015.

Dos incógnitas

Samsung no presentará terminal tope de gama. Apple, como siempre, no hará acto de presencia, y el jefazo de Facebook este año no dará la nota apareciendo entre el público. Si los dos mayores fabricantes móviles, y el servicio más usado en el móvil, no son la noticia principal en una feria de móviles… ¿Entonces?

Hay cierto miedo a un MWC descafeinado. Los operadores de telefonía harán sus pinitos, presentarán sus experimentos en el 5G, el internet de las cosas, pero curiosamente nunca han sido los protagonistas. Luego están Huawei que sí presentará su gama alta del año, el P10; los coreanos de LG que también vienen con su G6 a estrenarlo… y el supuesto ataque de nostalgia de Nokia. Poco más.

Esto nos conduce a la segunda incógnita. Si Samsung sale bien parado de esta “fuga” del MWC, quién asegura que Huawei vuelva a repetir presentación el año que viene. Los eventos individuales pueden seguir ganando terreno. Eso dejaría una feria sin grandes marcas, mil startups y los operadores sin saber muy bien qué hacen en Barcelona.

Una duda del Mobile World Congress

Seamos malos. Si las empresas no llevasen invitados a los periodistas al ‘Mobile World Congress’: ¿Se cubriría la feria con el mismo interés? ¿Asistiría el mismo número de medios que lo hacen cuando no toca rascarse el bolsillo?

Se trata de un intrincado ecosistema en el que todos salen ganando. No solo los fabricantes, sino los operadores, los proveedores de red… Todos viven del móvil, por lo tanto será mejor contar que la industria navega viento en popa.

Imagen | ‘Dasler