Si los plazos se cumplen, 2017 será el año en que se suprima el Mercado 15 de la regulación en el sector de las telecomunicaciones. Se trata de la norma que supervisa el acceso mayorista en el segmento móvil. Es decir, controla el alquiler que hacen de las redes los operadores que no tienen red, a los que tienen infraestructura como Telefónica, Vodafone y Orange. Y precisamente este último es quien genera cierta controversia debido al poder significativo que está cogiendo en este negocio.

Todo arrancó el pasado verano cuando la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) decidió suprimir el Mercado 15. Se hizo mediante propuesta pública. El motivo para que el regulador haya tomado esta decisión es porque considera que el mercado de acceso a redes móviles tiende hacia la competencia efectiva. Durante este tiempo, los precios mayoristas que los operadores virtuales (OMV) pagan a los operadores de red se han ido reduciendo progresivamente tanto para la voz como para los datos. Esto ha permitido, según la CNMC, que los OMV puedan mejorar los precios ofrecidos a sus clientes, en línea con las ofertas de los operadores de red.

¿Pero qué va a suceder cuando no haya regulación? Durante la presentación de los resultados anuales de Orange, su consejero delegado, Laurent Paillassot, ha manifestado que no habrá ninguna subida en estos precios mayoristas. Desde SABEMOS se ha insistido en la preocupación que tienen los operadores virtuales, así como los de empresas y regionales, sobre un incremento al alza ahora que no la CNMC no fijará los precios.

En este sentido, el CEO de Orange mantiene que se trata de un mercado en competencia donde hay tres grandes operadores (los naranjas, Movistar y Vodafone) que ofrecen acceso mayorista. Por lo tanto, no cree que pueda darse el caso de un aumento de precios.

En cuanto a los contratos que tendrán que renovar con todos esos virtuales en un futuro, Paillasot insiste en que no habrá ningún tipo de subida de precios, y que todo se renegociará a los precios que establezca el mercado.

Orange sigue con los números de cara

Al margen del gran negocio que Orange ha conseguido crear en torno al segmento mayorista, desde el operador de origen francés se muestran muy satisfechos con los datos que han presentado este jueves.

En concreto, los ingresos de los naranjas tuvieron un crecimiento anual de los ingresos del 6%, hasta los 5.041 millones de euros. El repunte en el cuarto trimestre fue aún mayor que la evolución anual, con un incremento del 7,9% hasta los 1.307 millones, con una mejora de la rentabilidad del 13%. El Ebitda de Orange también aumentó el año pasado el 13% hasta los 1.319 millones de euros, de los que 625 millones se obtuvieron en el primer semestre y los 724 millones restantes en la segunda parte del año pasado.

Durante 2016, Orange ha conseguido un total de 187.000 altas de banda ancha fija, hasta los 3.940.000 de clientes, con un crecimiento del 5%. El  84% de los clientes de banda ancha fija ya disfruta de ofertas convergentes.

Orange cuenta ya con 1.610.000 clientes de fibra multiplicando por 2 la cifra correspondiente al año anterior y con una cobertura de su red de fibra que alcanza los 9,6 millones de hogares. Esta huella le ha permitido a la compañía acelerar la migración de clientes a la nueva red de FTTH que han permitido a Orange añadir 199.000 nuevos clientes de fibra en el último trimestre del año.

Además, Orange ha multiplicado por 1,7  la cifra de clientes de su televisión, alcanzando los 507.000 clientes.

Imagen | Twitter – @orange_es