El origen del conflicto es una sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que en 2014 dictaminó que España ha estado incumpliendo la normativa comunitaria para el sector de la estiba, y con la llegada de Íñigo de la Serna al Ministerio de Fomento, se puso en marcha la redacción de un Proyecto De Ley que obligaría a liberalizar el sector.

En respuesta a esta medida, los operarios del puerto convocaron una huelga que retiraron cuando el Ministerio de Fomento se prestó a crear un registro oficial de estibadores -una de las medidas exigidas- y a retrasar una semana la reforma de la estiba para volver a la mesa de negociación.

Este miércoles, los sindicatos de estibadores han presentado un nuevo preaviso de huelga, convocada para nueve jornadas alternas durante tres semanas a partir del próximo día 6 de marzo, en el caso de que el Consejo de Ministros apruebe el Real Decreto-Ley este viernes, como el Ministerio tiene previsto.

Aunque esto no supone la ruptura de las negociaciones con la patronal, sino que la “medida” es utilizada como una herramienta más en la negociación.

El Ministerio De Empleo, que en un principio iba a mediar entre las partes en la negociación, delegó este papel al presidente del Consejo Económico y Social.

Iñigo de la serna, ministro de Fomento, ha dicho en el Senado que “urge” llevar a cabo la reforma, porque la Comisión Europea impondrá a España una multa de 134.000 euros por cada día que se retrase la nueva regulación. Y ha señalado también, que el decreto establece el plazo de un año desde su aprobación, para adecuar la nueva normativa a los convenios resultantes de la negociación colectiva, y ha pedido que los estibadores se sumen a ésta.

Cómo está la negociación con los estibadores

Jordi Aragunde, coordinador del IDC (Consejo Internacional De Estibadores) considera que las negociaciones entre el CETM (Coordinadora Estatal De Trabajadores Del Mar) con el gobierno deben derivar en “un consenso que mantenga las condiciones del trabajador y el alto índice de productividad de los puertos, que se supera año tras año”.

Ha marcado también como “línea roja” que no haya despidos y ha advertido de la solidaridad internacional del sector,señalando que podría haber movilizaciones “a nivel mundial” y “si las navieras plantean desviar el tráfico a otros puertos como Marsella o Tánger, tenemos acuerdos para que los estibadores de esos puertos no apoyen. El nivel de acción será el nivel de reacción”.

La patronal de empresas Anesco (Asociación Nacional De Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques) ha denunciado la huelga encubierta que se está dando en los puertos, mediante “bajos ritmos de trabajo coordinados” y añadió que esto está generando reducciones en el 23% de la productividad, causando graves perjuicios.

El secretario de UGT, Josep María Álvarez ha defendido la labor de los estibadores y la legitimidad de su queja y ha criticado las  pretensiones del gobierno para sacar un decreto que “no tiene ningún sentido” y que juega en contra de los estibadores.