La compañía aéra Norwegian cierra el año con un beneficio neto de 128,22 millones de euros, un 361% más en comparación con los 27,8 millones de euros del ejercicio anterior. El motivo se encuenta en la expansión internacional, principalmente en las rutas intercontinentales, una continua inversión en la renovación de la flota, con 21 aviones nuevos en el año 2016 y un aumento en la ocupación media de los vuelos, ahora situada en el 88%.

El crecimiento de la aerolínea en España parece imparable: desde que se realizó el primer vuelo de la compañía en España en el año 2003, se ha conseguido implantar en el mercado nacional y hoy ofrece 161 rutas más, dando empleo a más de 1.600 personas y aumentando el número de pasajeros que salen desde aeropuertos españoles hasta los 6,82 millones de personas aproximadamente, lo que supone un incremento del 30% interanual.

Aunque le queda mucho para alcanzar la cuota de mercado de su competencia -Norwegian es la 7º de las aerolíneas de acuerdo con el número de pasajeros-, los resultados de la empresa parecen ser alentadores, ya que crece a un ritmo del 29,8%, casi el doble que Thomson Airways (la segunda empresa con mayor crecimiento en el panorama nacional). Además, duplica el crecimiento de Ryanair y lo hace casi tres veces más que Vueling.

Norwegian, exultante entre ¿una posible compra?

“Estamos muy contentos de reportar los mejores resultados de nuestra historia, en un año de fuerte crecimiento internacional en el que hemos establecido operaciones en nuevos mercados y en dura competencia. Mediante nuestra estrategia global, contribuimos al impulso local y al aumento de nuestros destinos, así como garantizar que más personas puedan permitirse el lujo de volar”. Estas fueran las palabras de Bjorn Kjos, fundador y consejero delegado de Norwegian Air Shuttle, tras los resultados que ha presentados Norwegian.

Parece contradictorio, sin embargo, que el optimismo que parece exhalar el fundador de la aerolínea noruega no se ha contagiado a la Bolsa de Oslo, donde las presiones bajistas se han cebado con ella y ha llegado a desinflarse un 6,53%, quizá suscitado por el desmesurado gasto al que se lanzado la compañía para la adquisición de 32 nuevos aviones.

Los analistas de Goodbody animan a IAG a comprar la compañía noruega, valorada en unos mil millones de euros, lo que le permitiría al grupo de Iberia y British Airways a renegociar los términos de los acuerdos con Airbus y Boing, fortalecerse en el mercado Escandinavo y protegerse en las rutas del Atlántico Norte, impidiendo que el nuevo jugador le arrebate cuota de mercado.

El principal obstáculo con el que se encontraría IAG en el caso de que quisiese lanzarse a realizar esta operación es que Bjorn Kjos tiene en su poder el 25% del capital de la compañía, además de que las autoridades de la competencia podría poner obstáculos a la fusión.