Se acabó el denominado cisma de Ametic. La patronal de empresas de tecnología y electrónica, reunida en asamblea general este martes, ha decidido que todo siga igual que hasta ahora con respecto a la toma de decisiones en sus órganos de gobierno. Y el que no lo quiera asumir, debe coger el camino de la puerta. O mejor dicho, no volver, puesto que los discrepantes ante la forma de gestión ya cogieron la puerta hace tiempo.

El jaque estaba sobre el tablero. Telefónica, Euskaltel, Ericsson, Orange, Vodafone, Indra, IBM… y un largo reguero de compañías, se habían desligado de la patronal y, solo volverían, si sus exigencias eran cumplidas. Esto consistía, básicamente, en que existiera un voto ponderado en la toma de decisiones, y no uno por empresa como hasta ahora, y así ellas tuvieran el control en detrimento de las pequeñas empresas tecnológicas. El argumento era (y es) que su contribución económica es lo que mantiene en pie Ametic y que, por lo tanto, deberían tener una mayor capacidad en la toma de decisiones.

Esta pequeña escaramuza, con Telefónica situada al frente de ella, pese a que no ha querido tomar un peso dominante en la rebeldía, se puede dar por finalizada. Ametic ya ha comunicado de manera oficial que la Asamblea General ha decidido rechazar, por un 80% de los votos, una nueva redacción de estatutos de la asociación que, fundamentalmente, proponía un voto ponderado en función de las cuotas que abonan los asociados.

La propuesta determinaba que las empresas de mayor aportación deberían contar, al menos, con el 50% de los votos de la Junta Directiva, lo que equivaldría a que una veintena de empresas tuvieran el control de una Asociación con 300 Asociados directos y 4.500 indirectos, según indica Ametic.

El texto propuesto de nuevos Estatutos y Reglamento electoral que ha sido rechazado por la Asamblea, había sido redactado por los asesores legales de Ametic, conforme a la propuesta realizada por un grupo de empresas (los rebeldes) que han causado baja voluntaria en la asociación con efectos 31 de diciembre de 2016.

Estas empresas propusieron a la Junta Directiva celebrada el pasado 12 de enero una serie de puntos, como condición irrenunciable para volver a plantearse su reingreso en la patronal, que quedaban recogidos en el referido texto y sobre cuya aceptación no se pronunció la Junta Directiva, dejando que fuera la Asamblea General quien lo hiciera.

El resultado final ya se conoce: estas grandes empresas deberán crear su propia patronal… y Ametic volverá a tener elecciones para buscar nuevo presidente el 9 de marzo, con un futuro muy confuso y poco dinero.

Telefónica y los grandes tienen razón

Nadie le puede quitar la razón a Telefónica y las grandes compañías que se niegan a seguir en Ametic con la gestión que había hasta ahora. Ellos ponían el dinero y decenas de pequeñas empresas se aprovechaban de ello.

De hecho, parece ilógico que hayan aguantando tanto tiempo, sobre todo cuando este tipo de compañías no necesita de una representación patronal. Pero lo han hecho hasta que, sus choques frontales con algunas de otras asociadas, caso de Facebook o Google, les ha dejado la puerta abierta para salir.

Ametic tiene razón

No obstante, la postura de Ametic también es coherente (y lógica). Si la sociedad en su conjunto no se rige por principios de solidaridad económica es imposible que haya ningún espacio socio-económico más allá de las grandes corporaciones. Cuestión esta, que ahora deja herida de muerte a la patronal, dado que la pérdida monetaria será importante.

Pero la defensa de Ametic de sus asociados más pequeños, aunque también presumiblemente de sus intereses particulares, tiene sentido. El problema será ver cómo evoluciona la situación.

Una situación, en todo caso, que debería sonrojar el entramado empresarial español, el tecnológico en concreto. Esta disputa de poderes, amenazas veladas y efectivas, la escasa capacidad de diálogo mostrada ante la opinión pública… Una situación que refleja la determinación de las grandes compañías, que la tienen, pero que refleja la escasa o nula influencia que tienen cientos de empresas para las que, solamente vivir, representa un reto cada día.

Imagen | ‘@AMETIC_es