A lo largo de la historia se ha buscado la felicidad. En caso de no encontrarla, la comodidad ha sido el sustituto. Eso lleva, por ejemplo, a que algunos consumidores prefieran tener un mismo recibo para los servicios de telecomunicaciones y energía. Algo que desean, pero que puede ser una trampa.

Según el ‘III Estudio de Comparación Online hacia el Ahorro Inteligente’ elaborado por el comparador Rastreator, se pone de manifiesto que las nuevas tendencias y demandas del consumidor tienden a creer que es mejor tener todos los servicios bajo el mismo paraguas.

Así, aunque los paquetes cuádruples y quíntuples son ya algo habitual en el mercado español en el segmento de la telefonía, los nuevos consumidores demandan nuevos servicios adicionales a incluir en su paquete integrado de internet. De este modo, un 28% de los encuestados afirma que les gustaría que los operadores de telefonía llegaran a acuerdos para integrar en su oferta otros servicios mensuales diferentes como por ejemplo las tarifas de energía. Esta posibilidad ya existe en algunos países como Polonia y se está empezando a introducir en el mercado español.

Pero no es el único caso. En concreto, un 13% de los encuestados sumaría a su paquete de telefonía, internet y televisión de pago el importe por el servicio de energía de su casa. También hay otro porcentaje (13%) que añadiría la suscripción de servicios streaming premium, tales como música o ebooks. Mientras, un 5,2 añadiría la cuota del gimnasio a su factura de pack integrado.

Paquetes con subidas

La tendencia en el consumo de telecomunicaciones se ha paquetizado. Según el ‘Informe Económico Sectorial de las Telecomunicaciones y el Audiovisual 2016’ realizado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) se trata de una tendencia al alza.

Si inicialmente la oferta integrada más vendida incluía telefonía fija y móvil, ya desde el 2012 vemos cómo se incluyen otros productos como son la banda ancha fija y móvil, constituyendo los llamados paquetes cuádruples. Del mismo modo, la irrupción de la televisión de pago en estos empaquetamientos dio lugar a los paquetes quíntuples. Según refleja el mismo estudio de la CNMC, el 75% de los paquetes integrados vendidos en 2015 fueron paquetes cuádruples o quíntuples.

Pero todo esto ha provocado que, según los últimos paneles de hogares de la CNMC se haya producido un incremento en el precio de dichos servicios. Por ejemplo, como Movistar ha incluido el fútbol dentro de sus servicios de televisión, este mes de febrero volverá a incrementar el coste de sus tarifas. Al igual que ha hecho Orange con sus tarifas convergentes.

Al tener más servicios, paquetizados y de forma conjunta, por norma general se produce un alza en los precios para mejorar la inversión. Por lo tanto, si sucediese algo similar, como reclaman los consumidores, parece lógico que habría un incremento en los costes. Algo que terminaría pagando el usuario final. Sí, en un solo recibo, pero más caro.