El nuevo estándar de tecnología móvil que habrá dentro de pocos años, el 5G, ya está en fase de prueba experimental. Compañías como Orange y Ericsson siguen haciendo avances aunque, por el momento, en laboratorios donde alcanzan velocidades de conexión de auténtico vértigo que, luego, habrá que ver si son capaces de replicar.

En concreto, esta semana, ambas compañías han logrado superar los 10 gigabytes por segundo durante una prueba de 5G realizada en las instalaciones del operador naranja en la localidad francesa de Châtillon. Se trata de la mayor velocidad alcanzada en Francia con una red inalámbrica y un hito tras el acuerdo firmado por ambas compañías en 2016 para colaborar en la tecnología de la próxima generación.

Los equipos empleados para la prueba son prototipos de estación base y de teléfonos móviles 5G con un peso de varias decenas de kilos. Se espera que en los próximos meses aparecerán aparatos de menor escala.

Los primeros despliegues de 5G tendrán lugar en 2020, aunque se esperan más pruebas y ensayos desde 2017. Según el ‘Mobility Report’ de Ericsson, habrá 500 millones de suscripciones de esta tecnología a escala global hacia el año 2022.

Orange cuenta con la cobertura más amplia de 4G, cuyo despliegue llega ya al 88% de la población. El operador ha introducido también la tecnología 4G+ en su red para lograr velocidades máximas potenciales de hasta 300 Mbps en algunas ciudades.

En octubre de 2016, Orange y Ericsson firmaron un acuerdo de colaboración para desarrollar distintos casos de uso 5G y entornos de servicio, incluyendo el alineamiento técnico y demostraciones externas, según ha informado la compañía sueca en un comunicado. El acuerdo permitiría incorporar los elementos esenciales de la tecnología 5G, pruebas de concepto y programas piloto por toda Europa a partir de este año.