Hace unos días el nuevo ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital anunció que está en marcha un proyecto mediante el cual recopilarán datos personales de los turistas extranjeros a través del roaming cuando se conecten a internet en su llegada a España. Públicamente han manifestado desde el Ministerio que esto es sencillo y está en marcha. Ambas cuestiones no son del todo ciertas.

Quizá como un guiño al sector turístico, el ministro Álvaro Nadal anunció hace unos días que el Gobierno prevé llevar a cabo estas recopilaciones de datos para elaborar mejores estadísticas. Al final, se trata de un sector que saca muchos beneficios conociendo las conductas de los futuros clientes. Tanto a la hora de alojarse, como de comprar o consumir. Pero desde entonces todo está envuelto en una serie de cabos sueltos que nadie aclara.

Desde el Ministerio no se pronuncian al respecto sobre cuestiones formales. Tan solo se remiten a lo que han manifestado públicamente: que llevar a cabo esto tecnológicamente no es complicado y que se puede poner en marcha rápidamente.

En primer lugar, la sencillez técnica es aparente. Bien es cierto que los encargados del tema son los operadores de telefonía, que llevan tiempo trabajando con temas de big data y analítica. Pero lo que requiere el Ministerio precisaría de datos anonimizados, aglutinados y con un formato complejo. Según fuentes del sector esta tarea no es sencilla. Requiere de equipos especializados que trabajen exclusivamente en esas tareas, dado que no son datos en bruto.

Por otra parte, la puesta en marcha no sería inmediata. De esa dificultad técnica se deriva que los operadores tendrían que tratar y procesar un gran volumen de información, por lo que no sería rápida su implantación y, tampoco, en tiempo real como ha anunciado el ministro Nadal que sería.

No obstante, desde el Ministerio insisten en que “la idea es poner el proyecto en marcha en el menor tiempo posible”, pero por ahora parece que todo está en el tejado del organismo público.

Sin noticias del ministro

Aunque todo lo demás sean pequeños baches en el camino, lo principal sería que todos los operadores con red trabajasen de forma conjunta. Esto no es que sea difícil, es que simplemente no se ha tratado.

Fuentes del sector conocedoras de la situación han asegurado a este medio que no ha habido contactos directos con los operadores para negociar estos temas. Habría que ponerse de acuerdo en los aspectos técnicos y los equipos de trabajo. Esta situación la confirman fuentes ministeriales al asegurar a SABEMOS que están en contacto con los operadores por asuntos concernientes al sector de las telecomunicaciones, pero no pueden precisar que, sobre este tema concreto, haya habido reuniones formales.

En la parte económica, se sabe que los operadores tendrían que gastar dinero en más personal para desarrollar esto y, se entiende, el Ministerio debería pagar de algún modo por obtener estos datos con los que posteriormente haría negocio. Aunque no menos importante sería que todos los operadores a los que se pueda conectar un turista estén dentro del acuerdo. De lo contrario, las ansiadas estadísticas tampoco tendrían mucho valor.

Baja estos condicionantes, habrá que esperar a saber qué pasos dará ahora el Ministerio. Si pondrá algo de claridad sobre el asunto, o si, por el contrario, mantendrá todo en el aire sin concretar nada.