La estrategia de la ‘patada hacia adelante’ que ha mantenido el Ministerio de Fomento con el problema de las autopistas radiales quebradas va a tener un coste. La factura de las expropiaciones que hubo que completar para construir estas infraestructuras sigue pendiente desde hace años, así que los anteriores dueños del suelo por el que circulan estas vías tienen derecho a que les paguen intereses de demora.

La justicia ya ha dado la razón a algunos de los afectados, que habían recibido unas indemnizaciones que no se correspondían con el valor de su suelo. Para conseguirlo los expropiados han tenido que acudir a los tribunales, primero, y luego exigir el cumplimiento de las sentencias. El Ministerio de Fomento de la anterior responsable, Ana Pastor, ignoró durante “más de 2 años”, según el abogado José Manuel Serrano Alberca, presidente del despacho Serrano Alberca & Conde.

Su bufete ha gestionado los casos de numerosos expropiados por la construcción de la R2 (Madrid-Guadalajara) y de la M12 (Madrid-Aeropuerto de Barajas), un viacrucis judicial que va a resultar muy costoso para las arcas públicas. Serrano Alberca asegura en un encuentro con SABEMOS que la Administración tiene que pagar unos intereses de demora que suponen entre un 25% y un 30% sobre el importe que debería haber abonado ya a los propietarios de las fincas expropiadas.

Y ya no hay vuelta atrás, por mucho que el Gobierno tratase de hacer oídos sordos a las sentencias judiciales. El letrado Serrano Alberca subraya que tuvo que acudir varias veces a la semana al Tribunal Supremo durante 2 años para que alguien se hiciera cargo de la factura de la indemnización a sus clientes. La concesionaria y la Administración se pasaban el muerto de una a otra.

Finalmente, y tras remitirse al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el despacho consiguió que Fomento se hiciese cargo de la factura, con intereses de demora incluidos; todo por no acatar una sentencia firme. No es la primera vez, puesto que la ministra Ana Pastor también siguió esta estrategia con la liquidación de las radiales: pese a que los tribunales exigieron la liquidación de estas autopistas construidas durante la era Aznar, Fomento recurrió todas las sentencias para no hacer frente al pago de la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA), una cláusula que les permite a las concesionarias cobrar del Estado si los volúmenes de tráfico no son suficientes.

“Ha costado mucho tiempo cobrar”, reconoce Serrano Alberca, quien matiza que ahora “están pagando bastante” y en torno al 80% de lo exigido ya ha sido abonado por la Administración.

Indemnizaciones y costes

Las concesionarias siempre han sostenido que las radiales se fueron a la quiebra por varios factores, entre los que estaban los propietarios del suelo y las altísimas indemnizaciones que cobraron. Eso no es del todo cierto, según el presidente de Serrano Alberca & Conde, ya que las expropiaciones subieron “porque valoraron mal” el precio del suelo. Por ejemplo, en algunos de los terrenos que se utilizaron para construir la M12, entre el aeropuerto y Valdebebas, se pagaron 3 euros por metro cuadrado y los tribunales han reconocido valores de 200 euros por metro cuadrado. “Pensaban que iban a pagar un real”, resume, “pero los terrenos no estaban en mitad de Extremadura”.

No obstante, el abogado considera excesivas las estimaciones del ministro actual de Fomento, Íñigo de la Serna, quien calcula que se le exigen al Estado compensaciones de 1.800 millones de euros en expropiaciones. “No es tanto dinero. Yo creo que se ha pasado en el precio”, indica.

En cualquier caso, la principal causa de la quiebra de las radiales fue la falta de tráfico por la crisis y por una mala planificación de las infraestructuras. “No se le ocurre a nadie hacer una carretera de pago al lado de una carretera que no es de pago”, cree Serrano Alberca, quien también opina que “las empresas querían construir porque les venía bien a sus cuentas de resultados”, para lo que contaron con el visto bueno de Fomento, entonces capitaneado por el barón popular Francisco Álvarez-Cascos.

“El ministro dijo que iba a salir barato porque iba a cambiar la ley. Pero la cambió tarde y la cambió mal”, critica. Como todo lo que tiene que ver con las radiales, todo se ha hecho tarde y mal.