El sector inmobiliario se ha convertido en actualidad permanente. Con las nuevas socimis como impulsoras, las cadenas hoteleras también se han sumado a la fiesta, así como las constructoras reconvertidas. Eso provoca que haya habido macrooperaciones en menos de 24 horas en las dos grandes capitales, Madrid y Barcelona.

La primera de ellas ha ocurrido con el emblemático Edificio España como protagonista. Y es que, después de pasar por varias manos, por fin parece que tendrá uso. La cadena hotelera Riu Hotels and Resorts será la encargada de gestionar el hotel de más de 600 habitaciones que albergará el emblemático edificio, según informó la empresa.

Riu entra en el proyecto través de una joint venture con Baraka, el grupo del empresario Trinitario Casanova que compró el inmueble al grupo chino Wanda.

El hotel será el primero de marca urbana de la cadena en España, después de los seis que tiene en Panamá, Guadalajara (México), Berlín (Alemania), Miami y Nueva York (en Estados Unidos) y Dublín (Irlanda).

Los planes de Trinitario Casanova para el Edificio España pasan por acometer una reforma del inmueble, respetando la fachada, con el fin de que albergue un hotel y zonas comerciales. En concreto, está previsto que la zona comercial ocupe 15.000 metros cuadrados de los 71.000 que suma el edificio, y el resto se destinen al hotel.

Se calcula que los trabajos de rehabilitación se extiendan durante un periodo de entre dos y dos años y medio, por lo que estarían terminadas a finales de 2018 o mediados de 2019.

Y Barcelona no pierde el paso

Poco después de conocerse esta operación, el diario ‘El Confidencial’ también ha avanzó este jueves otro negocio de altura dentro del sector inmobiliario. En comcreto, Merlin prevé invertir 15 millones para convertir el edificio en un inmueble multi-inquilino, que se destinará fundamentalmente a oficinas. La operación de compra está valorada en 142 millones de euros.

La socimi espera obtener unos ingresos brutos por la explotación del edificio de 10,3 millones anuales, lo que supondría una rentabilidad bruta, a plena ocupación, del 6,5%. Con esta operación, Merlin aumenta el peso relativo de Barcelona en su cartera de oficinas, que pasa del 17% al 19%.

La Torre Glòries fue diseñada por los arquitectos Jean Nouvel y Fermín Vázquez y se inauguró en 2005. El edificio cuenta con una superficie bruta de 37.614 metros cuadrados distribuidos en 34 plantas sobre rasante y un auditorio con capacidad para más de 350 personas.