El próximo mes de febrero los clientes de Movistar y Orange van a ver incrementada su factura entre 2 y 5 euros. También tendrán más servicios, sobre todo en el consumo de datos móviles. Pero el malestar y las quejas se han acumulado en las redes sociales, con la sensación de que pueden hacer lo que quieran sin que pase nada. En realidad no es así.

Los operadores al estar en un mercado de libre competencia, en el ámbito minorista, ponen los precios que quieren a sus servicios. Ahora bien, eso no incluye que puedan pactarlos con otras compañías de su sector para controlar a los usuarios. Para que eso no suceda, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) vigila y supervisa de manera constante esas actuaciones.

Por lo tanto, los consumidores deben estar tranquilos. En principio no puede haber ningún tipo de acuerdo de precios, pese a que todo haga pensar en ello. Y es que, en dos semanas, Movistar y Orange han anunciado una subida de precios (con mejora de servicios) en sus paquetes convergentes (móvil + fijo + TV).

Fuentes del regulador aseguran a SABEMOS que la supervisión y vigilancia es continua. No obstante, precisan que también es complicado poder concluir, incluso mediante una investigación, que pueda haber ningún acuerdo para subir los precios a la vez. Hay tres problemas.

1- Diferentes servicios. Cada operador, bien sea Movistar u Orange, tienen una amalgama de servicios convergentes tan diferentes y variados entre sí, que nunca habrá dos que sean iguales. Por lo tanto, no se puede concluir que pongan el mismo precio a los mismos servicios.

2- Promociones. Con tantas series y televisión, los operadores están continuamente ofreciendo promociones y descuentos a sus clientes, esto provoca que los precios tengan continuas fluctuaciones. Así es muy complejo determinar temporalmente cuando se han movido los precios y cómo.

3- Aumento de servicios. Por último, desde la CNMC argumentan que esta subida de precios viene acompañada de una mejora en los servicios, de nuevo a diferentes tarifas, que hace que el conjunto sea difícil de comparar.

Cómo actuar si Movistar y Orange pactan precios

En el hipotético caso de que, efectivamente, Movistar y Orange hayan pactado subir los precios a la vez, y que -incluso- Vodafone haga lo mismo, la CNMC tiene la capacidad de actuar de oficio. En ese caso, se iniciaría una investigación desde el regulador para dictaminar si ha habido una acción colusoria por parte de los tres operadores.

No obstante, fuentes del regulador, asumen que demostrar esta situación es muy compleja, por las tres situaciones descritas anteriormente, y porque el inicio de la investigación, en sí mismo, debe tener una justificación sólida.

El otro escenario para que se llevase a cabo una investigación es la denuncia de un tercero ante la CNMC. Esta situación ahora mismo es poco probable. Porque, en todo caso, sería el regulador el que -igualmente- debe valorar si hay indicios de que esta situación se esté llevando a cabo.

El factor MásMóvil

Por el momento, solo se ha confirmado oficialmente la subida de precios de Movistar y Orange. En cuanto a Vodafone, está por ver qué hará. Y MásMóvil, parece del todo ilógico que en plena captación de clientes suba los precios.

Así pues, en este contexto, tampoco habría una justificación objetiva para tener que investigar una hipotética colusión de precios. Además, existe ese cuarto operador que ofrece una alternativa de mercado para que los clientes insatisfechos puedan marcharse. Todo eso, contando que por ahora Vodafone no ha hecho ningún movimiento.

Por lo tanto, la subida de precios de Movistar y Orange es algo que entra en la lógica de mercado. Puede no gustar a los consumidores, pero hay que asumirlo. Sobre todo porque el regulador siempre vigila.

Imagen | ‘Christian Hornick