Aunque Abengoa había conseguido ganar la guerra todavía quedan focos de resistencia entre sus acreedores. El juzgado de lo Mercantil número 2 de Sevilla ha admitido a trámite 9 peticiones de propietarios de deuda de la compañía para que se impugne el acuerdo de reestructuración de la empresa.

El mismo juez que supervisó el preconcurso de acreedores de Abengoa y que confirmó la salvación de la compañía ha admitido a trámite 9 demandas de varios tenedores de deuda de la compañía, descontentos con el acuerdo de reestructuración, tal y como ha adelantado Europa Press. El magistrado Pedro Márquez evaluará las razones que tienen varios afectados por la insolvencia de Abengoa para oponerse a un pacto que suscribió la inmensa mayoría de sus compañeros.

Entre los demandantes están Domínguez y Bertomeu, Haitong, Cyrolovita, Islamic Corporation, Export-Import Bank of the United States, Juan Valls Ribes y Zurich. Son parte del 14% que no suscribió el pacto que sí firmaron el 86% de los acreedores, con el que la compañía se salvó del concurso.

Este nuevo frente judicial podría frenar el avance de la Nueva Abengoa, que todavía tiene que ejecutar su plan de reestructuración. Sin embargo, fuentes cercanas a la compañía descartan que las impugnaciones vayan a afectar a la hoja de ruta de Abengoa.

No se espera que las demandas vayan a retrasar el plan ni que vayan a ponerlo en peligro”, precisan las fuentes consultadas, que le quitan hierro a las reclamaciones de los acreedores díscolos. “En este tipo de procesos es habitual que sucedan estas cosas”, añaden. De hecho, la compañía daba por sentado que se iban a producir este tipo de reclamaciones.

Siguientes pasos

El juez contempla en su auto un periodo de 10 días para que aquellos que sí secundaron el acuerdo de reestructuración contesten a las alegaciones de los disidentes. En última instancia, será el juez quien decida si da la razón a estos tenedores de deuda descontentos con la homologación de las condiciones de reestructuración al 100% de los acreedores.

Por su parte, Abengoa evaluará las medidas que podría emprender con respecto a las demandas de los acreedores descontentos, apuntan las fuentes consultadas. Quizá con esta medida de presión podrían arrancarle a la empresa hispalense un mejor trato.

En cualquier caso, las fuentes consultadas subrayan que el acuerdo fue suscrito por el 86% de los acreedores de Abengoa y que la interposición de 9 recursos para impugnarlo “no va a afectar al plan de viabilidad”.

Un nuevo comienzo

Las noticias que llegan desde los juzgados le han amargado a Abengoa el comienzo de un año que podría ser el de su definitiva resurrección. Hasta que no sofoque el frente judicial, la compañía tiene las manos atadas y muy poco margen de maniobra para continuar con su hoja de ruta para el rescate.

Abengoa no ha podido desprenderse ni siquiera de un 3% de los activos que tiene previsto vender para volver a la normalidad y reequilibrar su balance. Aunque el final del año 2016 le deparó una vuelta a la normalidad, con la reactivación de uno de sus proyectos en Chile, aún le quedan muchas operaciones por cerrar en 2017.