El pesimismo se ha acentuado entre los trabajadores más jóvenes, la cohorte que sufre las peores cifras de paro. El total de ocupados menores de 25 años que confían en mantener sus empleos durante los próximos 6 meses ha bajado del 53% al 43% entre 2015 y 2016. Los jóvenes tienen cada vez menos confianza en su futuro laboral.

La estabilidad laboral es uno de los problemas del mercado laboral que más preocupa a los trabajadores españoles. Aunque las perspectivas hayan mejorado de manera significativa desde que la economía tocó fondo, aún hay indicios de escepticismo: un 67% de los ocupados españoles confían en mantener su empleo durante los próximos 6 meses, un porcentaje inferior que la media de la UE en incluso que el de otros países como China.

Según el último informe de Randstad, el mayor pesimismo se da entre los jóvenes, entre los menores de 25 años. Un 43% de los ocupados de este grupo de edad esperan mantener sus empleos, lo que supone un importante descenso con respecto al 53% que se registró un año atrás.

Mientras el resto del mercado laboral comienza a normalizarse, el desempleo juvenil es todavía una tarea pendiente del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa, el 41,9% de los jóvenes están en el paro.

El resto de los ciudadanos ve algo más de luz al final del túnel. Entre los trabajadores de 25 a 45 años la confianza escala hasta el 67%, con un incremento de 9 puntos porcentuales sobre el dato del último trimestre de 2015, mientras que el 73% de los mayores de 45 años mantienen la esperanza de conservar su empleo, el mismo nivel que hace un año.

La media española, del 67%, es 6 puntos inferior a la europea, dado que en la UE el 73% de los trabajadores confían en mantener su puesto actual. Mientras, la brecha se incrementa frente a otros países que también han pasado por dificultades macroeconómicas como Portugal (76%) e incluso en comparación con otras naciones con un menor índice de desarrollo, como China (74%).

La esperanza de los trabajadores españoles ha experimentado un retroceso a lo largo de 2016. Aunque en el primer trimestre la confianza en mantener el trabajo estaba en el 68%, en los dos siguientes bajó hasta el 63%; el ejercicio concluyó con un repunte hasta quedarse en el 67%.

Foto: Flickr – Gareth Williams