En los últimos tres meses la cotización de Aena ha fluctuado con notables bajadas y subidas. De su tope en los 136 euros por acción de octubre, cayó a los 120,3 (-11,5%) a mediados de noviembre. Luego ha llegado a tener repuntes de hasta el 8,8% en diversas semanas. En ese escenario, el Gobierno ha lanzado mensajes contradictorios sobre su privatización total, así como las nuevas tasas aeroportuarias que el gestor aéreo cobra.

El último coletazo sobre si Aena se privatiza por completo o no, lo ha vuelto a escenificar el ministro de Fomento, Iñigo de la Serna. Hablando ante la prensa sobre los Puertos del Estado, también se refirió al gestor aeroportuario señalando que por el momento el Estado no pondrá a la venta ninguna (nueva) participación de ese 51% que el Gobierno controla a través de Enaire.

Eso, de inmediato, provocó un rebote de Aena en el Ibex-35 que le puso en verde casi un 1% (finalmente ha cerrado el lunes con subida del 0,92%). Y es que, de manera relativamente directa, las actuaciones (y declaraciones) del Gobierno durante los últimos tres meses han hecho oscilar el precio de la acción. La situación no tendría mayor controversia si no fuera porque, en el horizonte, esta esa posible privatización que puede hacer que el Estado ingrese 600 millones de euros más o menos.

Así, el punto máximo de la acción (136 euros) se situó tras los excepcionales resultados presentados por la compañía, pero que se secundó con la llegada del Partido Popular al poder, tras la abstención del PSOE.

Justo después llegó la mayor caída coincidiendo con las primeras filtraciones de que se pondría a la venta un 11% de Aena. Eso fue a mediados de noviembre. En ese momento, nuevo rebote que concluye a finales de ese mismo mes cuando el diario ‘El Independiente’ publica, según fuentes solventes del Ministerio de Fomento, que el Gobierno descarta vender una nueva participación de la entidad pública.

Aena y las tasas

Junto a esta situación, e íntimamente ligada, está la posible congelación de tasas aéreas como quiere Aena; o su bajada, como sugiere la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia. En este sentido, el ministro ha señalado que el Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) en el que, entre otras cosas, incluye esa evolución de las tasas que pagan los agentes turísticos por usar los aeropuertos, y que tendrán vigencia hasta 2021, estará listo antes del 1 de marzo.

Pero es que este movimiento influye directamente en la cotización de la compañía. Una congelación de tasas beneficia a Aena (y el Gobierno) porque generaría más ingresos y, por lo tanto, la acción subiría. De ahí que, por ahora, el Ejecutivo no tenga intención de vender mientras siga subiendo el valor.

Según recoge ‘Estrategias de Inversión’, el bróker Ahorro Corporación le otorga un valor máximo (y optimista) de 155 euros. Eso significa que ya sea el 11% o el 20% del que pondría a la venta el Gobierno de Aena, dejaría una cifra muy por encima de los 3.000 millones de euros. Un desahogo muy importante ante las exigencias que todavía impone Bruselas al Ejecutivo español.