A estas alturas Mercadona puede permitirse lo que quiera. Desde su atalaya mira por encima del hombro a sus competidores. Se muestra líder en el segmento tradicional y, supuestamente, también en el comercio electrónico. Por eso, refuerza su equipo digital cuando la verdadera inversión la sigue haciendo en sus tiendas.

Esta semana llegó la gran noticia: finalmente Mercadona se tomará en serio el área digital de su negocio. Aunque menos mal que no lo hacía, porque según datos de la consultora Kantar, en estos momentos la firma valenciana sería -también- líder de ventas en el segmento online.

Pero como los datos siempre deben ser cogidos con pinzas, el jefe de la compañía ha decidido poner a su hija, Juana Roig, al frente del segmento digital. Esto indica, después de haber cambiado por fin su página web, que Mercadona se ha puesto manos a la obra en este nicho.

Por el momento no se conoce cuál será el planteamiento de la compañía, ese que le lleve a dejar de perder dinero en la venta online de sus productos (entre 30-40 millones). De la nueva responsable, Juana Roig, tampoco se ha escuchado declaración de intenciones. Tan solo se ha sabido, según publica el diario ‘Valencia Plaza’, que la hija del mandamás de Mercadona se estaría rodeando de un equipo de allegados y, sobre todo, expertos en el comercio online.

La necesidad apremia, aunque observando esos datos de Kantar, no debe preocupar. Y eso que, pese a haber modificado la web corporativa, cuando se hacen las compras online todavía se accede a la interfaz de la antigua web. Eso deja claro que los cambios no se los van a tomar con demasiada celeridad.

¿Dónde invierte el dinero Mercadona?

La noticia de la llegada de Juana Roig solo ha supuesto eso, su llegada. No ha trascendido ninguna cifra de inversión, ni proyectos de futuro. Nada. Sin embargo, hace unas semanas Mercadona sí anunció a bombo y platillo la entrada en escena de sus supertiendas.

En concreto, la cadena de supermercados realizará importantes cambios en las más de 1.600 tiendas que tiene repartidas por todo el país. Se trata de un ambicioso plan de renovación, que contará con un presupuesto superior a los 180 millones de euros y que pretende ofrecer un nuevo modelo de supertienda.

Los establecimientos tendrán a partir de la reforma mucho más espacio para que los clientes puedan comprar de una forma más cómoda. Además, contará con dispositivos electrónicos para los empleados y con una línea de cajas modernizadas que harán más partícipes a los propios clientes.Según ha informado el propio Juan Roig, está prevista la renovación de 125 establecimientos por año.

Esta es la contradicción en estos momentos sobre el negocio de Mercadona. No puede dejar de invertir en sus tiendas físicas, que son la verdadera entrada de dinero. Pero a su vez no puede prolongar más la adecuación de su canal online.

Un plan en conjunto

Quizá estos movimientos contradictorios de Mercadona no lo sean tanto y, en realidad, esté llevando a cabo una estrategia de futuro.

Por el momento hay algo claro: la compañía no puede (ni quiere) vender por internet mucho más de lo que hace ahora. El gasto sería inmenso en cuanto a logística. De ahí salen esos 40 millones de euros que pierde en este negocio.

Pero la clave podría estar en estas supertiendas que está preparando. El ritmo de remodelación que se han marcado parece bajo: 125 establecimientos al año. Aunque si lo llevan a cabo en emplazamientos clave, lo que realmente pueden estar creando es una red logística para la distribución de sus productos. De esta forma la logística quedaría resuelta y, de ese modo, sí podrían vender de manera masiva a través de internet.