Y por fin hemos finiquitado el año. Un 2016 que ha sido uno de los más extraños de los que hemos vivido en los últimos años. Hemos cerrado un ejercicio en el que empezó con mal pie y por llevar la contraria al refrán, de lo que mal empieza mal acaba, parece ser que no ha sido del todo así.

De hecho la senda alcista por la que lleva cabalgando desde que conocimos el resultado de las elecciones americanas está dejando con la boca abierta a propios y extraños, ya que es algo que pocos esperaban.

Después de un año marcado por sucesos bastantes anecdóticos e inesperados, podemos afirmar que el resultado de estos dos últimos meses es para darnos con un canto en los dientes ya que, tras lo sufrido con las fuertes caídas del petróleo y el inesperado Brexit, todo parecía apuntar a que nos dirigíamos al abismo de nuevo.

Tras todos estos acontecimientos poco comunes que generaron gran incertidumbre y turbulencias en los mercados, parecía que las elecciones en Estados Unidos podrían ser la puntilla que acabase con un mal año de la renta variable europea. No fue así y contra todo pronóstico y ante nuestro estupor pudimos asistir a una inesperada victoria de Donald Trump que hizo que raramente el mercado comenzara el mayor impulso alcista del año.

Con esto, se acabó el año y nos podemos dar por satisfechos tal y como se han dado las circunstancias y con el atenuante de echar la vista atrás y recordar como estábamos hace apenas seis meses.

Podemos afirmar que 2016 ha sido un año cargado de acontecimientos imprevisibles, ante los que el mercado ha sabido recomponerse y remontar todo lo perdido por la incertidumbre generada por estos hechos históricos raramente propensos a recuperarse de una manera tan rápida.

Daniel García, analista de XTB