Esta legislatura tiene que ser la de la liberalización ferroviaria, si se quiere cumplir con los plazos establecidos por Bruselas, así que el actual ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, tendrá que planificar todo el proceso de apertura a los competidores privados en el mercado del transporte de viajeros por tren. El precedente que tiene no es del todo positivo, ya que el mercado de transporte de mercancías por tren es minúsculo pese a la liberalización del sector en el año 2005.

España ya no tiene escapatoria:la liberalización del mercado de transporte de viajeros por tren deberá completarse antes de que acabe el año 2020. El Parlamento Europeo aprobó a finales de año la medida que va a tener que trasponerse a cada mercado comunitario en apenas tres años, así que el sector ferroviario afronta unos ejercicios en los que la regulación va a cambiar de manera radical.

El marrón le ha caído a Íñigo de la Serna, el nuevo ministro de talante negociador. Dado el escaso margen que queda hasta 2020, las bases de la liberalización ferroviaria se tendrán que sentar durante la actual legislatura.

De la Serna ya lo ha asumido. El ministro baraja una fusión entre Renfe y Adif para que el sector esté “fuerte y con un proyecto sólido” cuando llegue la liberalización ferroviaria a la que obliga la Unión Europea. “Una de las posibilidades que se estaban estudiando en su momento y que yo, sí, es cierto que he dado instrucciones para que se siga estudiando y trabajando (..) es la de ver si unificando Adif y Renfe nosotros podemos ser más competitivos”, indicó el ministro en Los Desayunos de TVE.

La postura de De la Serna choca con los esfuerzos anteriores por privatizar las empresas públicas del sector ferroviario. El ministro ha enfriado la liberalización del transporte de viajeros entre Madrid y Valencia que anunció su predecesora, Ana Pastor, un movimiento con el que se aplacan los rumores y las declaraciones sobre la privatización de Renfe y de Adif.

Con la alternativa de la privatización fuera de la mesa, al sector tan sólo le quedaría la opción de la convivencia de empresas públicas y privadas, una situación que se ha demostrado poco provechosa en el segmento del transporte de mercancías.

Un mercado escuálido

Según el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), el mercado de transporte de mercancías por tren facturó tan sólo 304 millones de euros en 2015, un 2,5% menos que en el año anterior. Pese a que los competidores privados llegaron al mercado de manera efectiva en el año 2007, Renfe Mercancías todavía concentra la mayoría de la actividad del sector, con 233 millones de ingresos frente a los 70,6 millones del ámbito privado. Después de una década de libre competencia, se puede hablar de bluf cuando no de liberalización fallida.

Hay más datos elocuentes. La opción ferroviaria tan sólo supone un 5% del total de la actividad de transporte de mercancías en España, mientras que en el resto de la Unión Europea la media se sitúa en el 18%. La CNMC subraya que el caso español sólo es comparable con los de otros países de pequeño tamaño o con islas de la UE, una descripción en la que no encaja un territorio de casi 50 millones de personas y más de medio millón de kilómetros cuadrados.

En la actualidad tan sólo hay 8 operadores privados que compiten con Renfe Mercancías: Acciona, Comsa, Continental Rail, Ferrovial, Logitren, Traccion Rail, Transfesa y Transitia. Pese a la apertura a estos competidores, 2 de las 10 grandes rutas de España (Madrid-Cádiz y Barcelona-Sevilla) fueron explotadas tan sólo por Renfe Mercancías.

Además, la situación no mejora. En la primera mitad del 2016 se registró un descenso del 9,5% en el volumen de mercancía transportada, con lo que se ha invertido la tendencia positiva de los últimos años, según la CNMC. Renfe ha continuado con su estrategia de abandono de tráfico pero los operadores privados no han recogido toda esa actividad, según el regulador.

Si ese es el espejo en el que se tiene que mirar la liberalización ferroviaria para el mercado de pasajeros, se avecinan curvas en el transporte de viajeros por tren.

Foto: Flickr – Eldelinux