Después de 8 años de crisis, España ha conseguido estabilizar su tasa de paro y reducirla poco a poco, aunque la Seguridad Social siga perdiendo afiliados. En el año 2017 debería producirse un aumento notable del empleo pero también de la calidad del trabajo; en el futuro tendrán mucho peso las condiciones que van más allá del sueldo, como la conciliación.

La ministra de Empleo, Fátima Báñez, abrió a final de año el melón de los horarios en el trabajo. La posibilidad de reducir la jornada laboral hasta las seis de la tarde fue uno de los asuntos más comentados en las cenas de empresa y de familia, con cierto escepticismo por parte de los comensales. Acostumbrados al trabajo maratoniano y con horas extras no pagadas, los españoles desconfían del recorrido de este globo sonda.

Sin embargo, el mercado laboral asume que el de los horarios va a ser el debate del año que viene, y no sólo porque Báñez diera el primer aviso. Según el último informe de Randstad, el 45% de los trabajadores considera clave la conciliación de la vida profesional y personal a la hora de elegir un trabajo o una empresa en la que continuar su carrera. Por lo tanto, casi la mitad de la población activa, 8,3 millones de empleados españoles, le prestan mucha atención a este factor, que se sitúa entre los 5 más importantes a la hora de cambiar de trabajo.

Más aún: un 10% de los encuestados para este informe consideran que es el motivo prioritario para decantar la balanza. El sueldo, en estos casos, no les importa tanto.

Existen marcadas diferencias por niveles educativos: la conciliación es fundamental para un 47% de los trabajadores con estudios universitarios pero tan sólo para un 39% de los empleados con estudios primarios. No obstante, la mayoría de los españoles -un 52%- están descontentos con su jornada laboral.

Esta insatisfacción con el horario también la constata el portal de trabajo Infojobs. En una encuesta el grupo ha percibido que un 83% de los empleados no están sujetos a la jornada laboral europea, la que concluye a las seis de la tarde, pero desearían tenerla. Tan sólo un 22% de la mano de obra española disfruta de este horario en la actualidad.

Según Infojobs, la flexibilidad de horarios y la jornada intensiva son las condiciones laborales al margen del salario que más valoran los trabajadores, en detrimento de programas de formación o planes de pensiones. O sea, que lo principal -más allá del sueldo- es la conciliación.

Perspectivas económicas positivas

El país va por la senda del crecimiento. Este año concluirá con un alza de más del 3% en el PIB, mientras que en la UE se verán aumentos más moderados, en torno al 1%. Es previsible que esta tendencia se mantenga a lo largo de 2017, algo que los trabajadores también esperan.

El 48% de los encuestados por Randstad creen que la economía europea mejorará el año que viene. La confianza en el crecimiento es mayor en la franja de edad entre 25 y 45 años (54%) pero mucho menor en el caso de los mayores de 45 años (41%) y todavía más baja en el caso de los menores de 25 años (33%).

Además, el 73% de los encuestados por la empresa de recursos humanos está convencido de que los resultados de las empresas para las cuales trabajan mejorarán, una proporción menor que el 85% que lo pensaba el año pasado. El crecimiento no se puede mantener por siempre: el 70% de los empleados afirma que sus compañías ya han crecido en este 2016 que termina.

Si las perspectivas económicas son halagüeñas, qué mejor momento que 2017 para debatir sobre la conciliación, un gran desafío que puede ayudar a frenar el envejecimiento de la población.