Las restricciones al tráfico por alta contaminación establecidas por el Ayuntamiento de Madrid molestan sobremanera a algunos conductores. Para que no se volvieran a producir estos contratiempos, sus malos humos deberían ser sustituidos por las cero emisiones de los coches eléctrico. Sin embargo, el programa de ayudas a la compra de vehículos eléctricos, el plan Movea, se agotó en septiembre, lo que ha provocado un estancamiento en las matriculaciones de coches limpios.

Media ciudad de Madrid, la mitad con un coche de matrícula par, está que trina. Las quejas de los conductores por las medidas para reducir la contaminación ambiental de la capital son ensordecedoras, al contrario que los motores de los coches eléctricos.

La situación generada por el protocolo anti contaminación se podría haber evitado si existiera un parque mayor de vehículos limpios. Pero el programa de ayudas del Gobierno para la compra de coches eléctricos, el Plan Movea, no ha sido suficiente: los fondos de la última edición de esta iniciativa llegaron hasta agosto, lo que provocó una caída excepcional en la venta de eléctricos en septiembre.

España ha dedicado más de 1.000 millones de euros a subvenciones a la compra de vehículos nuevos entre las 8 ediciones del Plan PIVE. Sin embargo, el ‘PIVE eléctrico’ tan sólo ha recibido 16,6 millones de euros en el último año. Aunque la compra de autos con nuevos motores de combustión reduce la contaminación que emite el parque móvil español, el país ha perdido una oportunidad de oro para sentar las bases de un transporte privado sin humos.

Las cosas tampoco van a cambiar en un futuro próximo. El Gobierno tiene previsto aprobar un nuevo Movea para el año 2017, pero con la misma dotación presupuestaria que obtuvo el anterior: 16,6 millones de euros. Además, debido a ciertos límites legales a las subvenciones a las empresas, el importe máximo que podrá recibir cada comprador ya no será de 5.500 euros sino de 4.000 euros.

Con estos mimbres, es difícil que el mercado de los vehículos eléctricos despegue. Estos coches siguen siendo muy caros, pese a que existe una apuesta decidida de la industria y de los gobiernos por esta tecnología. Su alto coste, unido a la escasa autonomía de sus baterías, impiden que se consoliden como una alternativa al automóvil tradicional. Por eso los fabricantes de vehículos todavía no sacan mucho rendimiento en este mercado, que en España aún es escuálido.

No obstante, los conductores que estén pensando en cambiarse de coche pueden optar por otras tecnologías algo más baratas y autos capaces de viajar más lejos, sin renunciar a conducirlos durante los episodios de alta contaminación en Madrid.

Ni gasolina ni eléctrico

Además de los coches con matrícula impar en los días impares hay otros vehículos particulares que también pueden circular durante los episodios de alta contaminación: los híbridos. Las restricciones al tráfico en Madrid están diseñadas de manera que estos coches de bajas emisiones sí pueden acceder a la “almendra” de la M-30.

El cierre parcial al tráfico es una medida que no sufren los propietarios de híbridos pero también es un filón comercial para algunas marcas de automoción que han apostado de manera decidida por esta tecnología. Es el caso de Toyota, que ha vendido en España casi 100.000 coches híbridos de sus marcas Toyota y Lexus desde que comenzó a comercializarlos, según el responsable de Relaciones Públicas de Toyota España, Enrique Centeno.

“En el caso de Toyota, los híbridos forman parte de nuestra oferta de producto desde hace ya más de 15 años por lo que son tan rentables como otros modelos con motorización tradicional”, destaca Centeno. “Estamos seguros de que el crecimiento de los híbridos seguirá siendo importante en los próximos años. Actualmente crecen en España a ritmos del 70% cada mes”.

La marca nipona percibe un creciente interés por los híbridos entre los consumidores, especialmente entre los conductores de vehículos con motores diésel. El permiso para que circulen durante estos episodios de alta contaminación puede ser un factor más para llamar la atención de los compradores, así que desde Toyota defienden que estas excepciones para los híbridos se mantengan. Desde el punto de vista de Enrique Centeno, “es importante que las administraciones apoyen esta tecnología”, dadas las ventajas que ofrece en materia de calidad del aire “gracias a sus bajas emisiones de Nox”.

“Ante la situación actual, y para hacer frente al problema de contaminación que Madrid está sufriendo, vemos necesaria la aplicación de medidas restrictivas siempre que vayan acompañadas de otras medidas de impulso o discriminación positiva para los más eficientes, que reconozcan los méritos medioambientales de los más limpios y así incentivar que cada vez más ciudadanos usen tecnologías más limpias”, indican desde la compañía en un comunicado. “El vehículo híbrido tiene la ventaja de no necesitar ser enchufado a la red y resulta especialmente eficiente en entornos urbanos, donde hasta un 80% del tiempo puede funcionar como un vehículo cero emisiones”, añaden.

A lo mejor se tendría que haber revisado mejor adónde iban las ayudas del Plan PIVE y asegurarse de que se dirigían a reducir los malos humos de unos consumidores que recibieron dinero de todos los contribuyentes para que se cambiaran de coche.

Foto: Efe