El panorama bancario ha vivido un terremoto en 2016 con el establecimiento de comisiones generalizadas por la retirada de efectivo. Sin embargo, el cerrojo a los cajeros automáticos no ha hecho más que acelerar el proceso de modernización del sistema financiero con soluciones que ya llevan años implantadas en otros países. En España ha sido ING Direct el banco que ha introducido el conocido como ‘cashback’, la retirada de efectivo en comercios como supermercados y gasolineras directamente desde la caja registradora, con bastante éxito en el par de meses que lleva funcionando.

Hay algunos países que son más avanzados que otros. Por ejemplo, en el Reino Unido un cliente de cualquier entidad británica puede retirar efectivo del cajero automático de cualquier otra entidad nacional sin costes, comisiones ni recargos. Eso es impensable en España, como hasta hace poco también era inconcebible el servicio de ‘cashback’ que también funciona en el Reino Unido.

Desde que los clientes de ING pueden retirar efectivo en los mostradores de las tiendas de DIA y de las estaciones de servicio de Galp, la aplicación Twyp Cash ha alcanzado los 200.000 usuarios, según datos de la propia entidad.

“Tras algo más de dos meses desde que se lanzó la iniciativa, la valoración es muy positiva”, ha indicado director de la división de Medios de Pago de ING Direct en España, Gonzalo Caselles. “Nuestros clientes están adoptando Twyp Cash como una alternativa a los sistemas tradicionales dado que les permite acceder a su efectivo a la vez que realizan otras acciones de su día a día. Se trata de un cambio de hábito que vemos cómo se va implantando progresivamente”, ha añadido.

La aplicación ha ganado popularidad hasta registrar en la actualidad más de 2.000 operaciones al día. Aunque no es un nivel desbordante, lo que sí pone de manifiesto este volumen de retiradas de efectivo es que este nuevo servicio tiene potencial en España.

“Creo que el lanzamiento de Twyp Cash también ha tenido un efecto positivo en el mercado en la medida en que fomenta la competencia y sirve como dinamizador del sector financiero, algo que consideramos que es bueno tanto para nuestros clientes como para el resto de consumidores”, ha resaltado Caselles. Visto que el servicio tiene usuarios, quizá otras grandes cadenas de distribución u otros bancos comienzan a replicar el modelo del ‘cashback’ de ING.

Opciones de ampliación

El ‘cashback’ nació en España sin cerrarse ninguna puerta. Aunque desde el primer momento el principal acuerdo de colaboración para que funcione la retirada de efectivo en los comercios es el que firmaron DIA e ING, ninguna de las dos compañías descartó la ampliación del servicio. Tanto el consejero delegado de DIA, Ricardo Currás, como la directora general de ING España, Almudena Román, afirmaron durante la presentación del servicio que estaban dispuestos a abrir el servicio a otros bancos y a otros grupos de distribución, sin vetos cruzados.

Además de en 2.900 tiendas de las marcas de DIA -DIA Market, DIA Maxi, La Plaza de DIA, Clarel y El Árbol-, los clientes de ING pueden sacar dinero en la caja de 600 estaciones de servicio de Shell y de Galp. Una red de 3.500 puntos de retirada de efectivo desplegada el mismo año en que algunas de las entidades de cuya red de cajeros se servían los clientes de ING, como CaixaBank, han empezado a establecer comisiones; la adaptación ha sido rápida.

Foto: ING – DIA