A las 10:00 de la mañana de hoy se ha publicado un fallo del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que puede cambiar la historia de la banca española. La corte comunitaria ha decidido que los bancos españoles tienen que devolver todas las cantidades cobradas a sus clientes por las cláusulas suelo, un límite declarado nulo por el Tribunal Supremo español con el que las entidades conseguían que los hipotecados no se beneficiasen de los bajos tipos de interés.

Para muchas familias, que han visto cómo su hipoteca se encarecía una media de 2.000 euros anuales por las cláusulas suelo, este ha sido el juicio del año. En España ha llegado a haber 2 millones de hipotecas con este tipo de límites, de acuerdo con los datos de la asociación de usuarios de banca Adicae, así que se trata de una condición que las entidades convirtieron en habitual, aunque los tribunales la hayan condenado en varias ocasiones.

También es el juicio del año para varios bancos españoles, que incluyeron estas cláusulas suelo con especial entusiasmo en su parque hipotecario. Gracias a estas condiciones contractuales los bancos se embolsaron 24.000 millones desde que los tipos de interés comenzaron a caer por debajo del umbral que consideraron oportuno, en torno al 3,25%, un límite que se sobrepasó en torno a enero o febrero de 2009, según Adicae. Son muchos miles de millones que deberían revertir a los afectados.

Hasta ahora, la justicia española había reconocido que estas prácticas debían ser canceladas. En una sentencia del Supremo, el alto tribunal español reconoció la nulidad de las cláusulas suelo, un criterio que fue confirmado en abril de este año y ampliado a cualquier hipoteca que dispusiera de estas condiciones contractuales.

Pese a este varapalo judicial, los bancos no salieron tan malparados. Los efectos de la nulidad de las cláusulas suelo tan sólo llegaban hasta mayo de 2013, cuando el Supremo emitió su sentencia. Lo que estaba en juego en el TJUE era la ampliación de la retroactividad hasta el momento en que comenzaron a tener efecto estos límites.

Una balanza inclinada

Antes de que se conociera el fallo los hipotecados lo tenían difícil para ganar. El abogado general en el TJUE para este caso, Paolo Mengozzi, se puso durante el juicio del lado de la banca y defendió la irretroactividad de la nulidad.

En lo que muchos afectados consideraron una victoria de los lobbys bancarios, que las entidades recibieron con regocijo, se dejó entrever que los propietarios de viviendas con cláusulas suelo en sus hipotecas no lo iban a tener fácil. Estaban solos ante el criterio del tribunal, que finalmente ha hecho caso omiso del trabajo de los lobbistas.

El fallo del TJUE es histórico. En España la mayoría del parque hipotecario está firmado a tipo variable y referenciado al Euribor, aunque la modalidad fija se ha triplicado este año ante la certeza de que los tipos de interés del BCE no seguirán así de bajos por mucho tiempo. Por lo tanto, la decisión del tribunal va a tener una enorme repercusión en España.

En juego están más de 5.000 millones de euros, según algunas estimaciones, lejos de los 24.000 millones que según Adicae ha ganado la banca con las cláusulas suelo. Una millonada, en cualquier caso, que hará que el sector se tambalee.

Foto: Efe