Durante los próximos años uno de los mantras tecnológicos será hablar del internet de las cosas. Cafeteras conectadas, coches inteligentes, farolas que saben cuándo encenderse y apagarse… la justificación es una mayor eficiencia y comodidad para las personas. Pero todo esto lo pagarán los operadores de telefonía, y ya hay voces que advierten del mal negocio que será para estas compañías.

Algunos se atreven a cuantificar lo que supondrá este internet de las cosas (IoT por sus siglas en inglés), y apenas dejarán un rastro del 3% o 5% en los ingresos de los operadores. Así lo ha explicado públicamente Bengt Nordstrom, CEO de la consultora Northstream, que durante la ‘European Communications/Mobile Europe IoT Conference 2016’ celebrada en Londres hace unos días, aseguró que -en estos momentos- los ingresos en materia de IoT son inferiores al 1% del total de los operadores.

Nordstrom cree que la industria de las telecos todavía se comporta como si el IoT fuese una novedad, cuando en realidad hace más de 10 años que ya podrían haber estado invirtiendo y, ahora, teniendo mayores márgenes de beneficio.

Y es que, a fin de cuentas, serán los operadores quienes tengan que conectar a las máquinas. Para ello habrá inversiones, como la adquisición de espectro radioeléctrico, la adaptación a la tecnología 5G y la optimización de conexiones, que correrá a cargo de las telecos.

El analista va un paso más allá, y asegura que -ahora mismo- un operador como Vodafone apenas tendría un 1% de ingresos que vendrían del internet de las cosas. Pero su pesimismo no cesa. Afirma que cualquiera de las grandes compañías europeas que entraron en el negocio hace años, tampoco elevarán su cifra de negocio por encima del 5%.

Bajo esos parámetros, Nordstrom mantiene que ese dinero no será suficiente ni para sostener la infraestructura de red que necesitarían millones de objetos conectados. Es decir, para los fabricantes puede ser un buen negocio, pero los operadores de telefonía deben mirar más allá.

El palo al que agarrase

Ante este escenario fatalista, hay otros que se inclinan por mirar el lado positivo y ver dónde puede haber negocio. Por ejemplo, el CEO de Machina Research, Matt Hatton, cree que una de las opciones para tener rentabilidad es enfocar la actividad en mercados verticales.

Para ello usa de demostración la idea de Telefónica con el big data en el proyecto Luca. Se trata de una iniciativa para ofrecer servicios de analítica de datos a sus clientes empresariales. Y esa puede ser la clave, las empresas.

Porque Nordstrom mantiene que para los usuarios normales el internet de las cosas no será más que el router de casa, el móvil, y pequeños elementos que puedan manejar con estos dos condicionantes. Así que los operadores ya saben dónde tienen que buscar sus nichos de negocio.

Imagen | ‘IoTsens