Si durante este año hemos conseguido capear nuestras finanzas personales con éxito, nos queda un último esfuerzo para terminar de tener un año redondo. Todos aquellos que tengan paga extra de Navidad pueden elegir entre emplear este dinero en estas fiestas navideñas o intentar estirar un poco más esta bonificación.

El comparador HelpMyCash nos ayuda a esclarecer cómo obtener el máximo beneficio.

Amortizar la hipoteca: ¿plazo o cuota?

Cualquier experto en finanzas personales nos dirá que una de las mejores maneras de ayudar a nuestra economía doméstica es reducir nuestras deudas. A este respecto, las hipotecas son la gran y clásica carga mensual de casi cualquier familia española. Analicemos qué puede pasar si decidimos juntar esa paga extra de Navidad a unos ahorros que hemos logrado reunir durante el año.

Pongamos por caso una hipoteca a la que le quedan 150.000 euros para amortizar en 20 años, a un interés medio del 1,5%. En este escenario inicial estaríamos afrontando unos pagos mensuales del orden de 723,82 euros. Pongamos también que entre la paga extra y un dinero que hemos logrado ahorrar, disponemos de 5.000 euros a los que queremos dar salida.

Veamos cuáles son las diferencias que existen entre amortizar cuota o plazo de hipoteca (es decir, utilizar ese dinero extra para reducir nuestra mensualidad o para disminuir la duración del préstamo).

  1. Si queremos ir algo más desahogados a fin de mes y preferimos llevar a cabo una amortización de cuota, nuestra mensualidad se reducirá a los 699,69 euros, una ligera rebaja de algo más de 24 euros al mes. Invertir los 5.000 euros ahorrados en este tipo de amortización se traduce en un ahorro de intereses de 790,14 euros. Para poder comparar con otros productos de inversión, podríamos decir que hemos conseguido un rendimiento del 0,79% anual (790,14 euros sobre una inversión de 5.000 euros a 20 años)
  2. Si no tenemos problemas de solvencia y lo que queremos es quitarnos la hipoteca de encima cuanto antes mejor, al recortar el plazo nuestra hipoteca se reducirá en 9 meses. Terminar de pagar el crédito con anticipación nos permite ahorrar un total de 1.712,83 euros. En este caso, el rendimiento sobre los 20 años que nos quedan para terminar la hipoteca sería del 1,71% anual.

Se puede apreciar la gran diferencia que existe entre una y otra vía de amortización.

Conseguir rentabilidad para nuestros ahorros

Si solventar nuestra deuda no es nuestro objetivo principal, sino que preferimos conseguir rentabilidad sobre nuestros ahorros, siempre podemos buscar algún vehículo de inversión que se adecúe a nuestro perfil. Ahora bien, también tenemos que saber que el axioma del mundo financiero de “a menor riesgo, menor beneficio” es hoy más válido que nunca.

Los depósitos a plazo fijo, el producto favorito del ahorrador que no quiere asumir riesgos sobre su dinero, ofrecen en la actualidad una rentabilidad media del 0,13 % a un año, según los datos del Banco de España. Nuestros 5.000 euros a plazo fijo nos podrían generar nada más y nada menos que 6,5 euros en un año. Cabe indicar también que existen productos de un año de duración que pueden alcanzar el 1% (el Depósito Facto a 5 años ofrece un 1,50 %), además de los depósitos promocionales de corta duración que llegan hasta el 2 % a 3 meses.

Si no tenemos miedo de aceptar mayor incertidumbre sobre el retorno de la inversión, siempre tenemos la posibilidad de apostar por los fondos de inversión. Según un estudio del profesor de finanzas del IESE Pablo Fernández, junto a Alberto Ortiz Pizarro,  Pablo Fernández Acin e Isabel Fernández Acin, el abanico de rentabilidad de los fondos de inversión de 2000 a 2015 fue de entre el 13,2% anual, el más rentable, y un -6,7% anual, el que menos, con una media global del 1,90 %.

Por último, podemos también apostar por las obligaciones del tesoro, si queremos una mezcla de rentabilidad y bajo riesgo. En la última subasta celebrada, las obligaciones a 15 años (el plazo más cercano a nuestros 20 años de hipoteca), ofrecieron un rendimiento del 1,55%.

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