Las costuras legales de la economía colaborativa se coserán durante los próximos meses, y muchos ya lanzan sus mensajes. En concreto, el Gobierno ha querido dejar claro a Airbnb y demás plataformas de alquiler vacacional que su postura es que tengan unas exigencias similares a los hoteles.

Por el momento, las decisiones legales residen en manos de cada comunidad autónoma. Pero pronto habrá una normativa igualitaria a nivel europeo. Hasta entonces, como si se tratase de un lobby, cada uno lanza sus mensajes.

Ha sido el caso de la secretaria de Estado de Turismo, Matilde Asián, que ha anunciado esta semana que el Gobierno está dispuesto a discutir con las comunidades autónomas una normativa que armonice la regulación del alquiler vacacional en toda España. Pero deja muy claro que será sobre tres bases: “equidad, fiscalidad y seguridad”.

La nueva responsable del área de Turismo, en un encuentro con la prensa, ha reconocido que casi todas las comunidades le han llamado para interesarse por el alquiler vacacional, una nueva forma de alojamiento que corresponde regular por competencias a las autonomías, lo que ha dado lugar a diferentes normativas y, en algunos casos, a conflictos.

Asián ha subrayado que es consciente de que la llamada economía colaborativa (en la que se basan servicios de internet como Airbnb, HomeAway o HouseTrips) es uno de los factores “que está cambiando el modelo turístico” y ante el que no hay que cerrar los ojos.

Aunque el punto más importante, y donde deja clara la impronta del nuevo Gobierno, es que en su opinión, la regulación del alquiler vacacional debe tender a exigir que esta nueva forma de turismo cumpla exigencias similares a las que respetan hoteles y apartamentos.

Un Airbnb seguro y “legal”

Además de “la equidad” de trato con el resto del sector “convencional” o más tradicional, Asián ha defendido que el marco normativo del alquiler vacacional tiene que asegurar que quienes se dedican a esa actividad económica, tributen por ella.

Y finalmente ha advertido de que no se debe desatender uno de los factores que hace de España uno de los destinos turísticos más atractivos del mundo: la seguridad, que se fundamenta, entre otras cosas, en el control de huéspedes que realizan los hoteles y el resto de establecimientos turístico extrahoteleros.

Asegurados esos tres principios, Asián ha considerado que el resto de la regulación debe responder a los criterios exigidos en cualquier país de la Unión Europea de libre empresa y libertad de iniciativa económica, así como a las diferentes realidades que tiene cada comunidad autónoma en cuanto a desarrollo turístico.