El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, ha dado una de cal y otra de arena al sector de las energías renovables. Aunque ha anunciado una gran subasta para la instalación de más potencia “verde”, Nadal se ha mostrado beligerante en la defensa de las trabas que impuso el Gobierno en la anterior legislatura al autoconsumo.

El flamante nuevo ministro de Energía parecía entrar con buen pie en el jardín de las renovables durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados. Álvaro Nadal ha adelantado que su Ministerio está preparando para las “próximas semanas” una subasta para instalar una potencia de generación de energía de 3.000 megavatios (MW) dedicada solamente a fuentes renovables.

Esta licitación será neutral desde el punto de vista tecnológico, así que las modalidades más competitivas de generación de energía desde fuentes renovables serán las que se adjudiquen la subasta. Por lo tanto, ha explicado Nadal, tendrán el “menor coste” para el consumidor.

El cupo de 3.000 MW cuadruplica los 700 con los que el anterior ministro, José Manuel Soria, puso fin a la moratoria de capacidad renovable a principios de año. Para atajar las suspicacias que se generaron en esa primera subasta, en la que un grupo sin experiencia previa en energía eólica se adjudicó 300 megavatios sin ningún tipo de prima o subvención sobre el precio de mercado, el ministro ha avanzado que se dispondrán sistemas de control para garantizar que los cupos subastados finalmente se construyan.

“No hay que dormirse en los laureles”, ha matizado el ministro tras apuntar que España va por la buena senda, ya que el 17,3% de la energía consumida ya es renovable. Toda una declaración de intenciones de Nadal, aunque también hay que contar con la obligación del Estado de acercarse al objetivo de consumo de un 20% de energía renovable sobre el total, tal y como exige Bruselas para el año 2020.

Autoconsumo

Parecía que Nadal salía del jardín, pero ha decidido pisar un charco: el autoconsumo. El ministro se ha decantado por mantener la posición de Energía de la anterior legislatura y ha defendido la validez del conocido como ‘impuesto al sol’, una serie de trabas y recargos que penalizan la instalación de paneles de energía solar para el autoconsumo.

Lejos de acercarse a las posiciones de las asociaciones empresariales del sector y a los grupos de la oposición, que demandan en bloque la derogación de la regulación del autoconsumo, el ministro ha abogado por que estas instalaciones sigan pagando los costes fijos del sistema de distribución de electricidad aunque no estén conectadas a la red. Pese a que ha admitido que algunos aspectos de la actual regulación se pueden mejorar, Álvaro Nadal se ha enrocado en la defensa de la legislación vigente que tantas críticas le valió a su hermano Alberto cuando era secretario de Estado de Energía.

Todo habría quedado en una anécdota -al fin y al cabo, no es tan raro que Nadal defienda la gestión de un Gobierno de su mismo signo político, así como el legado de su propio hermano- de no ser por Ciudadanos.

Cuestión de Gobierno

La portavoz de Ciudadanos en la comisión parlamentaria de Energía, Melissa Rodríguez, le ha preguntado directamente al ministro si va a derogar el ‘impuesto al sol’, tal y como consta en el pacto de Gobierno firmado entre la formación naranja y los populares. El ministro le ha contestado que en el acuerdo prevé que se eliminen “las dificultades que pudieran existir al autoconsumo eléctrico eficiente”, algo que en su opinión no implica la derogación de la legislación actual.

Cuestión de matices, pensaba Nadal. Pero no. El propio portavoz del grupo parlamentario de Ciudadanos, Juan Carlos Girauta, se ha mostrado taxativo en la definición de este punto en el pacto de Gobierno.

“En el Pleno manifestaremos también nuestra exigencia de suprimir el conocido como ‘impuesto al sol’”, recogía la cuenta oficial de Twitter del partido naranja horas después de la comparecencia de Nadal. Un aviso para navegantes dirigido al ministro. Álvaro Nadal deberá tragarse su orgullo de pertenencia a la familia popular -y a la familia Nadal, teniendo en cuenta que su hermano gemelo fue el autor intelectual de la regulación del autoconsumo- si no quiere cargarse el pacto de Gobierno por un quítame allá ese ‘impuesto al sol’.

Foto: Efe