El ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, da por sentado que el Gobierno va a tener que rescatar las autopistas radiales quebradas aunque sigue en negociaciones con los acreedores. Sin embargo, los tenedores de deuda afirman que no han recibido ninguna propuesta nueva para desbloquear la situación desde que el ministro tomó posesión de su cargo.

Fuentes de uno de los acreedores de las autopistas radiales han indicado a SABEMOS que, por el momento, no se ha recibido ninguna propuesta nueva desde que De la Serna es el titular de Fomento. La referencia anterior es la de su predecesora en el cargo, Ana Pastor, quien planteó quitas del 50% para los acreedores.

Por su parte, fuentes del Ministerio han declinado precisar cuáles son las posturas que se están discutiendo en las negociaciones. El asunto está en los tribunales, han precisado, lo que añade más complejidad al proceso de diálogo.

Tampoco han recibido ninguna novedad desde el Ministerio los accionistas de las radiales, tal y como reconocen fuentes de este entorno consultadas por SABEMOS. No hay ninguna interlocución con el equipo de De la Serna, han indicado, como tampoco la había con sus anteriores responsables puesto que la administración concursal y los acreedores son quienes gobiernan el proceso junto con el Ejecutivo.

Claro, que un ‘plan B’ de De la Serna tampoco supondría garantía alguna de éxito. Desde las concesionarias se muestran escépticos sobre las posibilidades de que las conversaciones con los acreedores prosperen, por mucho que el Gobierno rebaje las quitas desde ese 50% hasta un porcentaje algo menor. “La mayoría de los bancos han vendido sus participaciones, que han acabado en manos de fondos de inversión que han pagado para cobrar la Responsabilidad Patrimonial de la Administración (RPA). Lo último que van a hacer esos fondos es aceptar las condiciones de una quita de cualquier tipo porque detrás tienen la garantía de la RPA”, han asegurado.

Por lo tanto lo más probable es que, en base a los convenios firmados entre Fomento y las promotoras de estas vías, la indemnización total se acerque al 100% de lo que se le reclama al Ministerio en virtud de esa cláusula RPA. Una cantidad que, según la patronal de grandes constructoras Seopan, se sitúa en 5.500 millones de euros, cifra que siempre ha rechazado Fomento. “Hay divergencias bastante importantes entre el sector y el Gobierno”, han apuntado las fuentes de las concesionarias.

El ministro ha evitado ponerle el cascabel al gato y aventurar a cuánto ascenderá la factura que va a dejar la nacionalización de estas infraestructuras. A día de hoy, ha resaltado, “es difícil hacer una previsión porque su cálculo es enormemente complejo y depende de muchas variables”. El importe de la Responsabilidad Patrimonial de la Administración, cláusula que obliga al Estado a indemnizar a las concesionarias de las radiales por sus bajos ingresos, “dependerá de cómo concluya su proceso de liquidación”.

El rescate está descontado

El ministro De la Serna ha dado por sentado que el rescate de las radiales se producirá. Eso sí, ha subrayado que el Ministerio sigue buscando una solución dialogada con los acreedores de las autopistas radiales, aunque esta salida negociada se le antoja “dificilísima”, tal y como ha indicado en una comparecencia ante los medios de comunicación tras reunirse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes.

“No soy optimista porque la situación es muy compleja. El accionariado está muy repartido y el acuerdo, por tanto, es muy difícil. A partir de ahí van a revertirse [las radiales] a la Administración General del Estado”, ha dicho De la Serna.

Más tiempo para hablar

El Gobierno consiguió una prórroga judicial para despejar el futuro de las radiales, ya que cuatro de ellas (R-3 y R-5, un tramo de la M-50 y la circunvalación de Alicante) deberían haber bajado la barrera a finales de septiembre.

Fomento ha sido incapaz de encontrar una solución al problema de las radiales y se ha dedicado en los últimos años a evitar la liquidación de las autopistas mediante la imposición de recursos en los tribunales, con lo que ha conseguido ganar tiempo y ha evitado el desgaste político de un desembolso multimillonario a fondo perdido. Con la ampliación del plazo de ejecución de la sentencia sobre las cuatro primeras radiales que entrarían en liquidación, el Gobierno ha conseguido más tiempo para, por lo menos, planificar la transición y que la R-3, R-5, la M-50 y la circunvalación de Alicante no experimenten cortes al tráfico.

El esfuerzo que se le está dedicando a evitar -al principio- y a negociar -después- el rescate es inversamente proporcional al que se requirió para diseñar estas infraestructuras. Las radiales fueron planificadas con estimaciones desbocadas de tráfico, estructuradas con cláusulas que premiaban con dinero público las pérdidas por su mal funcionamiento y construidas con sobrecostes en las expropiaciones. Como en todos los rescates, todas las partes van a perder. Sin embargo, quien más pérdidas va a asumir es el contribuyente.

Foto: Efe