La presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha salido de su última reunión con el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, con grandes niveles de escepticismo. La regidora ha sugerido que no confía en que el Ministerio obtenga un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid y con la promotora Distrito Castellana Norte (DCN) para desbloquear la Operación Chamartín. Además, ha adelantado que mantendrá las acciones judiciales contra la decisión del consistorio liderado por la alcaldesa Manuela Carmena, que paralizó la ejecución del proyecto tal y como estaba previsto.

“Tengo que manifestar ciertas reservas por una cuestión meramente de tiempo. Si hemos tardado casi 20 años en poder llegar un acuerdo, parece complicado que en un año o dos se pueda llegar a otro acuerdo similar”, ha afirmado Cifuentes al término de su reunión con De la Serna.

Su encuentro no ha sido tan escueto como el de la alcaldesa Manuela Carmena, que se saldó en apenas veinte minutos. En esta ocasión, el ministro ha permanecido más de una hora con la presidenta regional y su equipo, puesto que tenían que abordar muchos más asuntos de infraestructuras de la comunidad. Eso sí, el tema estrella era la Operación Chamartín, y ha sido el que primero ha abordado Cifuentes en su comparecencia ante los medios.

Íñigo de la Serna lleva desde su reunión con Carmena haciendo gala de un talante conciliador y dialogante. El ministro ha reiterado que en el Ayuntamiento y en Fomento hay “voluntad de llegar a un acuerdo” sobre la Operación Chamartín y ha confirmado que la primera reunión de la comisión multilateral para desbloquear el proyecto se reunirá por primera vez el próximo lunes 19 de diciembre.

El ministro tiene la idea de “juntar a las partes”, al tiempo que asume que todas habrán de realizar sacrificios para que la Operación Chamartín salga adelante. Es un punto de partida que contrasta con el de Cristina Cifuentes: “Nosotros mantenemos una postura de respaldo al proyecto original”, ha defendido.

“Fue un proyecto que se tardó casi 20 años en consensuar y que el Ayuntamiento de Madrid decidió de manera unilateral romper. Nosotros vamos a mantener el contencioso administrativo que está planteado en los tribunales”, ha zanjado la líder regional.

Eso sí, la presidenta regional ha matizado que si finalmente las partes llegan a un acuerdo, la Comunidad de Madrid actuará “con toda lealtad” y no será un impedimento para que el diálogo fructifique. Por el momento, Cifuentes ha descartado que el Ejecutivo madrileño deba estar en la reunión del próximo lunes, puesto que un encuentro a cuatro o cinco bandas no sería “excesivamente operativo”.

El ministro De la Serna ha señalado que su intención es prorrogar el convenio entre Adif y DCN para que no caduque este 31 de diciembre y se pueda buscar una solución dialogada. Aunque desconoce cuánto se puede alargar la concesión, el titular de Fomento ha subrayado que “si transcurren unos meses y ese acuerdo no es posible, evidentemente dejará de tener sentido” la prórroga.

Enfrentamiento urbanístico

Ese “escepticismo” que la propia presidenta regional ha admitido sobre la negociación de la Operación Chamartín con el Ayuntamiento ha tornado en ataque directo cuando se ha abordado en su comparecencia otra gran actuación urbanística, la de las cocheras de Cuatro Caminos.

La presidenta regional ha ratificado “absolutamente” que la estructura, que sería demolida para la construcción de una torre de viviendas, carece de valor histórico y que no fue diseñada por el arquitecto Antonio Palacios, responsable de edificios como el Palacio de las Comunicaciones. Según ‘El País’, la firma de este histórico arquitecto estaría estampada en los planos de la construcción; sin embargo, Cifuentes ha asegurado que su rúbrica sólo consta en una fase muy inicial del proyecto y que “las cocheras no tienen ningún valor patrimonial a proteger”.

La presidenta ha elevado el volumen de sus palabras para sostener que el bloqueo de la operación Cuatro Caminos se debe a una “negativa pertinaz” del Ayuntamiento basada exclusivamente en “los prejuicios ideológicos y el urbanismo ideológico” del consistorio liderado por Manuela Carmena.