Parece que Estados Unidos quiere poner fin a la política de tipos mínimos. La inflación estadounidense alcanzó el 1,5% interanual el pasado septiembre, muy cerca del objetivo del 2% que había marcado la Reserva Federal, lo que les llevaría a subir los tipos muy próximamente.

Por otro lado, la victoria de Donald Trump como cuadragésimo quinto presidente de Estados Unidos es otro de los motivos por los que los expertos ven cada vez más cerca la subida de tipos de interés. Durante toda la campaña electoral, Trump ha apostado por rebajar los impuestos y aumentar el gasto público, lo que llevaría por consecuencia a más inflación y, por tanto, a mayores intereses.

Mientras que en Estados Unidos la subida de tipos es inminente, las autoridades monetarias europeas no ven tan cerca el fin de la política de intereses en mínimos. Desde el comparador de bancos HelpMyCash.com analizan qué efectos tendrá la subida de tipos de la Fed en Europa.

¿Qué ocurrirá si la Fed sube los tipos?

Claro está que si la Fed cambia su política de tipos afectará directamente a la economía mundial. Para empezar, al subir los intereses los bonos aumentarían su rendimiento y, por tanto, el precio caería. Por consecuencia, se convertirán en una inversión más atractiva, restándole atracción a la Bolsa y otros mercados.

La pregunta en esta situación es si Europa seguirá a Estados Unidos. La recuperación económica en el Viejo Continente está siendo mucho más lenta, por lo que una subida de tipos en la zona euro a corto plazo supondría un efecto negativo. Sin embargo, al no hacerlo corre el riesgo de sufrir una fuga de capital con dirección a Estados Unidos, lo que, además, debilitaría la moneda europea frente al dólar.

En todo caso, si Europa decidiese seguir la política estadounidense, supondría un aumento de los intereses de los créditos y, probablemente, de los depósitos, un escenario que podría beneficiar a los bancos, que llevan meses luchando para combatir esta situación.

¿Cómo ha afectado la política de tipos en mínimos?

Uno de los principales motivos por los que se han mantenido los tipos en mínimos durante tanto tiempo es para incentivar el consumo y la consecuente creación de empleo.

En España, por ejemplo, hemos visto como se ha reactivado el mercado inmobiliario, uno de los que quedaron más afectados tras la crisis. Los intereses de los préstamos se rebajaron, por lo que muchas más familias pudieron acceder a la financiación, lo que incentivó las compras.

Por otro lado, también hemos visto como las rentabilidades de los productos de ahorro han ido a la baja hasta alcanzar mínimos históricos. Esta situación ha restado atractivo a las inversiones tradicionales (depósitos a plazo fijo) y ha incentivado otros mercados, como el de los fondos de inversión.