Aunque la construcción ya se ha reactivado, todavía hay más demanda que oferta de vivienda nueva. El mercado inmobiliario residencial está viviendo un recalentamiento de los precios por la falta de nuevas promociones a la venta; durante el tercer trimestre de este año, la vivienda nueva ha experimentado un encarecimiento del 7,3% con respecto al mismo periodo del año anterior.

El último índice de precios de la vivienda del Instituto Nacional de Estadística (INE) revela que, efectivamente, la escalada de precios en el sector inmobiliario ha frenado su avance conforme ha avanzado el año. El índice refleja una subida del 4% en el tercer trimestre frente al mismo periodo de 2015, algo más que el 3,9% interanual del segundo trimestre y mucho menos que el 6,3% con el que se inició el año.

pantallazo ine vivienda nueva

Fuente: INE

De hecho, la subida de los precios de la vivienda nueva se ha frenado tras caer un 0,5% en comparación con el segundo trimestre.

Eso sí, el coste del metro cuadrado sigue desbocado. En el caso de la vivienda nueva, el precio ha crecido un 7,3% en comparación con el tercer trimestre de 2015. Es menos que el 8,4% que se anotó en el segundo trimestre pero todavía es una ratio desatada, que casi dobla al incremento medio.

En lo que va de año, la vivienda nueva ha visto cómo sus precios subían un 5,8%, frente al avance del 4,1% en la media general.

Madrid, Barcelona y su escasez de stock

Las comunidades en las que más se ha encarecido la vivienda nueva en el tercer trimestre han sido Extremadura, Madrid y Cataluña, con subidas del 10,8%, 9% y 8,1%, respectivamente, mientras que los incrementos más moderados han sido los de Asturias, Cantabria y Baleares, con tasas del 3,2%, 2,7% y 2,3% cada uno.

Al margen de Extremadura, los mayores incrementos se producen en las grandes capitales donde se están generando tensiones en el stock de vivienda nueva. El parón de la construcción ha causado un letargo en la entrega de promociones a estrenar en Madrid y Barcelona, los mercados más dinámicos de acuerdo con las cifras del INE.

Por encima de la media de precios se sitúan precisamente Madrid y Cataluña, junto a Islas Baleares. Si el índice nacional se ha quedado en un aumento del 4% interanual, los precios de la vivienda se han disparado un 7,8%, un 6,6% y un 5,4%, respectivamente, en estas áreas, que son las únicas en las que se sobrepasa la media.

De hecho, es muy probable que sin su aportación la escalada de precios fuera un leve repunte. En vivienda usada, Madrid, Cataluña y Baleares son las únicas comunidades en las que se dejan notar las subidas: mientras que en el resto de autonomías el ascenso de los precios apenas supera el 1%, en estas tres crece un 7,6%, un 6,5% y un 5,7% interanuales, respectivamente.

Los datos de los precios llevan tiempo apuntando a un recalentamiento del mercado por falta de stock de vivienda nueva. BBVA Research ya alertó en un informe de que la compraventa de pisos a estrenar se ha disparado un 21%, mientras que la vivienda usada comienza a caer.

La entidad también constató que la venta de viviendas se ha ralentizado en la segunda mitad del año, por lo que los precios también se resienten por la falta de interés de los compradores. Según Tinsa, los precios han subido un 1,8% entre enero y noviembre, mientras que entre enero y octubre el alza era del 2,2%.

Vuelta a la normalidad

Pese a la escasez de stock de vivienda nueva, el mercado inmobiliario vuelve poco a poco a la normalidad. Los visados para la edificación de viviendas han crecido un 32% en lo que va de año, así que en los próximos años se empezarán a corregir las distorsiones creadas por el parón tan prolongado de la construcción.

Otra prueba de la mejoría de la situación inmobiliaria es que el número de ejecuciones hipotecarias, la toma de posesión de viviendas por parte de los bancos ante los impagos de los propietarios, sigue descendiendo a un buen ritmo. Según el INE, el número de procesos abiertos en este sentido ha descendido un 25,8% en el tercer trimestre del año respecto al mismo periodo de 2015 y un 30,4% frente al trimestre anterior.

Aunque se esperaba que 2016 fuera el año del nuevo ‘boom’ del ladrillo y no lo ha sido, por lo menos el mercado se ha puesto manos a la obra para cerrar viejas heridas.