El año 2016 no va a ser tan bueno para el sector inmobiliario como se esperaba. Aunque la construcción vuelve a funcionar para suplir de nueva vivienda a un mercado en el que el stock se está agotando, los precios han moderado su escalada conforme han avanzado los meses. En noviembre, la subida interanual se ha quedado en un escuálido 0,2%, según la tasadora Tinsa.

El final del año deja un balance agridulce para el mercado inmobiliario. La inversión de los grandes grupos está cayendo y, además, los precios de la vivienda no se recupera al ritmo esperado. Si en octubre el coste del metro cuadrado llevaba un incremento acumulado en 2016 del 2,2%, en noviembre la tasa se ha reducido hasta el 1,8%, ha constatado Tinsa.

Tras salir del terreno negativo en 2015, se esperaba que 2016 supusiera el despegue de los precios de la vivienda. Sin embargo, el dinamismo que se comenzó a apreciar el año pasado se ha transformado durante el presente ejercicio en una meseta de estancamiento secular.

vivienda interanual noviembre

Fuente: Tinsa

Sin embargo, el ritmo de venta presenta unos niveles fenomenales. El número de compraventas durante el mes de septiembre se ha disparado un 13,7% en comparación con el mismo mes de 2015, de acuerdo con los datos de Tinsa, mientras que los visados de obra nueva concedidos han aumentado un 8,1%. Más aún: los permisos para construir viviendas se encuentran en máximos desde 2011 tras haber ascendido un 32% en los 3 primeros trimestres del año.

La efervescente actividad en el mercado invita a pensar que los compradores no están dispuestos a asumir precios elevados, en gran medida porque todavía hay mucha vivienda con fuertes descuentos en el mercado de segunda mano.

Un ejemplo se puede apreciar en la zona de la costa mediterránea, donde más estragos causó el pinchazo de la burbuja inmobiliaria. Esta zona es la única que presenta un descenso en los precios en lo que va de año, según Tinsa, aunque la bajada se limita al 0,2%. En los demás casos, los precios van en aumento: en Baleares y Canarias han subido un 3,1%; en las capitales y grandes ciudades, un 2,5%; en las áreas metropolitanas, un  1,7%; y en el resto de municipios españoles, sin incluir el Mediterráneo, un 1,1%.

La baja inflación ha ayudado a que el sector se mantenga sin grandes subidas en 2016, aunque las perspectivas tampoco son demasiado halagüeñas para el año que viene. Tinsa espera que en 2017 el precio de la vivienda “se mantenga prácticamente invariable, o con un crecimiento inferior al 2%”.

“Previsiblemente, en 2017 se moderará el relevante crecimiento de precios producido en 2016 en capitales como Barcelona, Madrid o Málaga, y que ha sido consecuencia de la presión sobre los alquileres y de la atracción de la vivienda como inversión en un contexto de bajos tipos de interés”, ha indicado la tasadora en un comunicado.

Por su parte, el departamento de inmobiliario de BBVA ha confirmado en un estudio reciente que durante el tercer trimestre de 2016 se ha producido una ralentización en el mercado, con un menor número de compraventas y también con una reducción en el alza de los precios. La recuperación tarda en llegar al mercado inmobiliario.

Foto: Flickr – José María Mateos