El fenómeno de las series de televisión sigue su curso en España. Junto a las plataformas de películas y series que ya existían, se unieron a la guerra los operadores de telefonía y, ahora, también las plataformas de contenidos. Entre ellas destacan Netflix y HBO, aunque también llegará Amazon Vídeo. El problema es saber si hay sitio para tantos competidores. Es más, ¿los usuarios están tan ansiosos?

Desde hace unas semanas todos los medios de comunicación, especializados y generalistas, se afanan en crear comparativas entre estas plataformas. A ver cuál es la más barata, la que tiene mejor catálogo, cuáles vienen por libre, quiénes están sujetas a acuerdos con los operadores de telefonía… Todo eso, lógicamente, contando con Movistar que también tiene contenidos de creación propia, o servicios como Wuaki.Tv o Filmin, que ya estaban en el mercado.

Nadie duda del boom de las series. Algunas como Juego de Tronos han enganchado a miles de espectadores y quieren verla, sea donde sea. Lo mismo sucede con Narcos en Netflix, que se está dejando importantes sumas de dinero en marketing. Pero algunas dudas ya han empezado a surgir ante semejante avalancha. Por una parte, ¿hasta qué punto puede haber tantas plataformas independientes actuando por su cuenta?; y, por otro lado, ¿están los usuarios dispuestos a pagar por todo?

Bajo el ala de los operadores

Netflix y HBO, por el momento, han llegado a España de la mano de los operadores. Con Vodafone primero, y ahora también con Orange, ambas plataformas de vídeo bajo demanda han conseguido enganchar a muchos usuarios a través de las ofertas convergentes de telefonía (móvil + fijo +Tv). Y aquí está el truco y, a la vez, el peligroso futuro de estas compañías si no quieren estar al amparo de los operadores.

Según el Panel de Hogares de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) casi la mitad de las personas que tienen televisión de pago han decidido tenerla porque su respectivo operador se lo ofrecía de forma conjunta al resto de servicios.

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Fuente | CNMC

Es decir, que si no hubiera paquetes conjuntos con todo, puede que la mitad de las personas que tienen televisión de pago, con Netflix y HBO incluidas en promociones especiales, no tendría interés en las series. Ni nada.

El dato de optimismo, por el momento, es que hay un 35% de usuarios de televisión de pago que han accedido a ella por las series. Aunque la cuestión es que lo hacen, asimismo, porque tienen que pagar por su conexión a internet, y como la televisión en abierto ha dejado de tener calidad, pagan un poco más y tienen contenidos. ¿Pero un usuario de Movistar, Orange o Vodafone pagará por tener Amazon Vídeo que no está integrada en ninguna de estas compañías?

Mucho dinero para bolsillos precarios

Esa misma pregunta se puede trasladar cuando estas plataformas dejen de tener contratos en exclusiva con los operadores y lo intenten por libre. Si es que lo llegan a hacer. O cuando tengan acuerdos excluyentes con los operadores.

¿Alguien que paga 129 euros en Orange estará dispuesto a pagar otros 8 euros más por HBO y otros tantos por Amazon Vídeo? Y viceversa.

Además, deberán mejorar en el desarrollo de los contenidos offline. Es decir, que no haga falta una conexión a la red para ver las series o películas. Sobre todo porque en dispositivos móviles, si se pretende ver con los datos propios el capítulo de una serie, puede que no se llegue a final de mes. Eso, o contratar tarifas que ya están ofreciendo los operadores con 10 GB o más. Aunque el precio también sube.

Con este escenario, no parece que la vida para Netflix y HBO vaya a ser sencilla, por mucho que haya una expectativa generada. Hacen falta dos cosas para que estas plataformas triunfen: dinero y tiempo. Los usuarios no siempre tienen ambas a la vez.