El sector del transporte sigue de moda. En algunos casos por temas legales, como Blablacar y Uber, y, en otros, por cuestiones corporativas, como la compra de Hailo por parte de Mytaxi. 2017 será un año que vaya sobre ruedas, aunque siempre hay “peros”. ¿Existe competencia? ¿Qué piensan los taxistas? ¿Y los usuarios?

El último episodio ha sido que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha autorizado la adquisición por parte de Daimler y Hailo Networks Holding Limited del control conjunto de los negocios de Intelligent Apps (MyTaxi) y Hailo y considera que ésta no lastra las “fuentes de demanda en los mercados afectados”.

Según ha explicado el organismo en un comunicado, la operación, autorizada en primera fase, afecta a los mercados de los servicios de intermediación para la contratación de trayectos en taxi y, en su caso, de vehículos de transporte con conductor (VTC) a través de aplicaciones en las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona.

La CNMC considera que el proceso de concentración “no supone un riesgo para el mantenimiento de la competencia efectiva de los mercados afectados, en la medida en que no es previsible que afecte de forma negativa a las fuentes de demanda en los mercados de taxis y clientes finales”, ya que “disponen de otras alternativas competitivas significativas”.

¿Pero esto es del todo cierto? En estos momentos, en Madrid, entre las principales aplicaciones controladas por asociaciones de taxistas, casi no igualan en número al gigante que se creará tras la fusión de Mytaxi y Hailo. Por ejemplo, y trabajando por separado, están Radio Teléfono Taxi, que tiene su marca comercial y ‘app’ con Pide Taxi y una flota de unos 3.000 vehículos. Radio Taxi Gremial, con Taxi Ya!, que tiene una flota de 1.400 coches. Y entre las de mayor tamaño, Tele Taxi, con una flota de unos 1.200 taxistas.

Las cifras de la nueva compañía no se conocen, pero podrían superar la flota conjunta de estas aplicaciones. Además, se genera el problema del apoyo económico. Y es que muchas de estas ‘apps’ no tienen el sustento inversor que tiene Mytaxi. Eso provoca que sean menos competitivas. No se sabe si eso lo habrá valorado la CNMC.

Descontento de algunos taxistas

Por otra parte, diversos taxistas que ahora mismo estaban asociados con Hailo no están del todo contentos. SABEMOS se ha puesto en contacto con algunos de estos taxistas y el temor es compartido: las exigencias de la compañía resultante parecen ser mayores.

Hasta ahora, por ejemplo, no tenían la obligación de justificar (de forma tan vigilante) sobre los viajes que desarrollaban con su plataforma, y ahora -en principio- ya les han advertido de que algunas condiciones van a cambiar, como por ejemplo esa justificación de servicios que no se prestan, o cuántos se hacen de manera continuada a través de la ‘app’.

En general existe un sentimiento de que, actualmente, Hailo ofrecía más libertad que Mytaxi, y que todo eso puede cambiar de forma drástica. Los taxistas consultados tampoco tienen muy claro cómo será la transición a la nueva aplicación, y cuáles serán los pasos a seguir.

Los usuarios mosqueados

En toda esta transición, resulta que la aplicación de Hailo está teniendo fallos recurrentes desde hace unas semanas. Los propios taxistas confirman que desde hace días la geolocalización de la ‘app’ no está funcionando bien (y eso les hace perder dinero). No saben si es por la fusión, o que están llevando algún tipo de pruebas de mantenimiento, pero son conscientes del descontento de la gente.

Se puede observar como en las redes sociales la gente está exponiendo su malestar.

En algunos casos los tiempos de espera no se corresponden con la ubicación del usuario.

En los próximos días se espera que Mytaxi se pronuncie sobre cómo se llevará a cabo la fusión. En qué condición quedarán los taxistas, cómo se migrarán los datos de usuarios de Hailo… Muchas preguntas por resolver.

Imagen | ‘Die Welt