Como si de una mala película de ciencia ficción se tratara, el grupo estadounidense Cordish está a punto de escribir la secuela del esperpento de Eurovegas. En esta nueva entrega de la saga, la promotora de grandes centros de ocio pretende inyectar 2.200 millones de euros para levantar en el municipio madrileño de Torres de la Alameda un macrocomplejo con varios hoteles, restaurantes, teatros, cines, discotecas y, cómo no, casino.

Eso sí, la zona de apuestas tan sólo representará entre el 5 y el 10% sobre la superficie total del proyecto, denominado Live! Resorts Madrid, tal y como ha matizado el consejero delegado de Cordish, Joseph Weinberg.

Los responsables de Cordish que han comparecido en una rueda de prensa en Madrid se han empeñado en resaltar las diferencias frente al fallido pelotazo de Eurovegas, el complejo de casinos y hoteles que quería levantar el magnate Sheldon Adelson en la Comunidad de Madrid. Pese a ser recibido con el entusiasmo de los responsables del Ejecutivo regional de Esperanza Aguirre, las constantes peticiones de cambios regulatorios y fiscales del empresario estadounidense dieron al traste con sus aspiraciones megalómanas.

Esto no es Eurovegas, según Weinberg. Para empezar, el casino tan sólo será una pequeña parte del proyecto, según el responsable del grupo promotor, y el macrocomplejo estará dirigido a un público generalista, con opciones de entretenimiento para todos los públicos. Además, otra gran diferencia es que desde Cordish aseguran que ya son propietarios de los terrenos en los que se erigirá el complejo. Las 134 hectáreas en las que se levantará este gigantesco centro de ocio son también un erial, como lo eran los terrenos de Alcorcón en los que Las Vegas Sands quiso levantar su Eurovegas, pero por lo menos ya son suyas.

Sin embargo, la gran diferencia con el proyecto faraónico de Sheldon Adelson estriba en uno de los contratiempos que más acusó el magnate estadounidense: la legislación. Mientras Las Vegas Sands se topó con la negativa del Gobierno de Mariano Rajoy a modificar la regulación para poder fumar en los casinos y a crear un esquema fiscal especialmente ventajoso para los promotores de Eurovegas, el grupo Cordish afirma que no va a requerir ningún cambio en la legislación para desarrollar su proyecto.

Hora de los trámites

Sobre el papel tiene más oportunidades de salir adelante que Eurovegas, aunque no se puede descartar que Weinberg y los suyos pasen por España como en “Bienvenido, Mister Marshall”.

Por el momento, Weinberg afirma que Live! Resorts Madrid ha recibido una buena acogida por parte de la Comunidad de Madrid. Los representantes de Cordish han sentido “un apoyo muy fuerte” en sus reuniones con el Ejecutivo regional. De hecho, la propia presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes, ha afirmado que el proyecto de Cordish es “una noticia muy buena, muy buena” para la región. No obstante, el proceso no ha hecho más que empezar.

Weinberg ha estado en Madrid para anunciar que le ha entregado el proyecto a la Comunidad de Madrid, que deberá estudiar su idoneidad, así que todavía no es más que papel y bocetos. Para saber algo más acerca de la viabilidad del macrocomplejo habrá que esperar como mínimo 5 o 6 meses, según el consejero delegado de la compañía, en los que se tendrá que abrir un concurso por si existen otras iniciativas que quieran conseguir la licencia para operar un centro de estas características.

Una vez que consigan el permiso para el desarrollo urbanístico, ha adelantado Weinberg, será cuestión de esperar entre 18 y 24 meses para que la construcción se complete. O sea, que si todo sale bien Live! Resorts Madrid podría estar listo para 2020.

Las cifras

Weinberg está convencido de que no va a haber problemas ni en el calendario de ejecución ni con los trámites administrativos ni con las autoridades locales. No en vano, el proyecto generará entre 4.000 y 6.000 millones de euros de actividad económica en los primeros 5 años y creará más de 56.000 empleos entre directos e indirectos.

Este heredero de Eurovegas tendría una capacidad hotelera de 2.700 habitaciones, con establecimientos de 5 y 4 estrellas, aunque no descartan ampliar el perímetro hasta las 4.000 habitaciones. Gracias a estas nuevas plazas, durante el primer año de funcionamiento de Live! Resorts Madrid el complejo podría atraer a 676.000 turistas.

Entre los equipamientos planeados hay 400 tiendas, 3 centros de convenciones, una laguna con olas artificiales, 6 piscinas, 5 spas, salones de belleza, gimnasios, pistas de pádel, un “gran teatro para espectáculos al estilo Broadway”, una zona para conciertos en directo, cines y 3 discotecas. También, por supuesto, una zona de casino, que ocupará el 10% de la superficie del complejo. Dentro de la zona de apuestas habrá mesas de mus, según la nota de prensa distribuida a los medios, por lo que la nota cañí está asegurada, aunque de apariencia el Live! Resorts Madrid sea un macrocomplejo al más puro estilo estadounidense.

En fin, un proyecto faraónico, como el de Adelson. Sólo falta que Cifuentes lo apadrine y lo convierta en su proyecto estrella, como ya hizo Esperanza Aguirre con Eurovegas. La historia interminable del Las Vegas español.