Las aguas en la entidad financiera siguen bajando turbias. Nada ha contentado a los consejeros rebeldes que querían mover a Ángel Ron de su silla. Ni los nuevos planes estratégicos, ni los despidos, nada ha valido en Banco Popular.

El colofón a todo esto ha sido la convocatoria de una reunión extraordinaria del Consejo de Administración para proponer el nombramiento de Emilio Saracho como presidente en sustitución Ron.

En un hecho relevante remitido este jueves a la CNMV, la entidad explica que “a propuesta unánime de la Comisión de Nombramientos, Gobierno y Responsabilidad Corporativa, se prevé que el Consejo apruebe por unanimidad proponer a la Junta General de Accionistas la designación de don Emilio Saracho Rodríguez de Torres como consejero y presidente del Consejo de Administración”.

Según la nota, se estima que el proceso que conducirá a Saracho a la presidencia, “una vez aceptada su designación y adoptado el correspondiente acuerdo”, concluya en el primer trimestre de 2017. “Con posterioridad a la celebración del Consejo, Banco Popular informará de los acuerdos adoptados mediante la publicación de un hecho relevante complementario”, añade la nota.

Pocos minutos después de conocerse la noticia, las acciones del Banco Popular subían más del 4% tras perder en lo que va de año más del 70%, según datos del mercado.

La propuesta se produce después de muchos rumores, que apuntaban al descontento de algunos consejeros, como la familia mexicana Del Valle o la consejera independiente Reyes Calderón, con la gestión de Ron, y con la pérdida de valor en Bolsa de la entidad, entre otras razones.

En los últimos días, el nombre de Saracho, hasta ahora vicepresidente de JP Morgan, ya estaba en todas las quinielas y parecía el candidato más probable. De 61 años, Emilio Saracho se incorporó a JP Morgan en 1998 procedente del Banco Santander, y fue nombrado director de banca corporativa y de inversión para Europa.

¿El momento Del Valle?

En los últimos días el nombre de Antonio del Valle ha ganado protagonismo. ¿Hasta qué punto? Diversas fuentes apuntaban a que su impacto no había sido tan grande en lo que respecta a sus planes para mover a Ron. Pese a que tenía el respaldo de diversos miembros importantes dentro de la entidad, muchos le restaban tal poder de decisión.

Finalmente, el empresario mexicano ha conseguido la primera de sus propuestas: que Ángel Ron abandonase la presidencia de Banco Popular. Ahora falta la segunda: conseguir fusionar el banco con otra entidad. A poder ser, y a gusto del azteca, con Banco Sabadell.