Desde 2013, el alquiler ha experimentado una subida en su precio en España. Este dato, no solo afecta a aquellos interesados en cambiar o encontrar una vivienda, sino a los actuales inquilinos que ven cómo aumentan las dificultades para responder a los pagos de la renta de piso en el que viven.

La sucesión en la subida de los precios de alquiler pone de manifiesto el cambio que está experimentando el sector. Hace tres años, el 35% de las viviendas que se registraban contaban con una media de alquiler por debajo de 500 euros, tal y como muestra un estudio realizado por el portal de alquiler online Idealista. Hoy, encontrar una casa con esas características se hace prácticamente imposible. A noviembre de 2016, esa cifra es del 27%. Y bajando.

La mayoría de los precios de los alquileres se mueven entre los 500 y los 1000 euros. Donde se encuentra el 44% de las ofertas. Además, cabe destacar que la oferta de alquileres situados entre los 1.000 y 1500 euros de renta mensual ha aumentado de un 8% en 2013 a un más del 13% en el 2016. Lo mismo ocurre con las viviendas más caras. Las rentas superiores a los 1.500 euros al mes se han incrementado de un 6% a más del 15% en solo tres años.

Las grandes ciudades como Madrid y Barcelona han sido las encargadas de marcar ese crecimiento en el alquiler. Alquilar una casa o un piso por menos de 300 euros se hace prácticamente imposible frente a una inexistente oferta. Las opciones entre los 300 y los 500 euros también han ido menguando en ambas ciudades, registrando un 10,6% en la primera y un 7,8% en la segunda durante el 2013 y mostrando un 3,8% y un 1,4% respectivamente en la actualidad.

Y la tarea se complica. Tanto en Madrid como en Barcelona, el segmento de viviendas con un precio entre 500 y 1.000 euros también ha caído. En Barcelona eran el 67% del total hace 3 años. Ahora, solo suponen algo más del 32%. En Madrid, este descenso es un poco más moderado pero resulta significativo: pasa del 59% de 2013 al 43% en 2016.

Por el contrario, ambas ciudades han experimentado un aumento en la oferta de alquileres en los segmentos más altos del mercado. La oferta de alquileres de 1000 euros o más han aumentado su presencia hasta casi el doble.

Llega la morosidad

La morosidad se ha instalado en el alquiler español. Y se ha puesto cómoda. Según las cifras que muestra un estudio publicado por el Fichero de Inquilinos Morosos (FIM) que corresponde desde enero del 2015 a enero del 2016, la morosidad ha aumentado en un 8% en España. Situando la media nacional en 6.425 euros.

Pero por encima de esa cifra se sitúan tanto Madrid como Barcelona, ascendiendo a una morosidad de 12.676 euros y 7.352 euros respectivamente. Éstas, acompañan a Murcia, País Vasco, Baleares y Canarias en la lista.

“Los datos ponen de manifiesto que el mercado del alquiler ha cambiado definitivamente de rumbo, pero la fortísima demanda que experimenta puede provocar que muera de éxito. Por eso se hacen imprescindibles medidas que impulsen la aparición de nuevas viviendas en el mercado con el fin estabilizar los incrementos de precios”, ha afirmado el director del estudio, Fernando Encinar.