El mundo empresarial tiene personajes testarudos. Tanto, que hasta que no consiguen su objetivo no suelen parar. Este sería el caso de Antonio del Valle, empresario mexicano de origen asturiano, que busca sacar réditos a los 450 millones que invirtió en Banco Popular, con lo que anda muy preocupado.

Desde hace unos meses los aires no soplan a favor para la entidad presidida por Ángel Ron. Tampoco para el propio presidente. Hace justo un año su acción valía 2,84 euros, ahora mismo está en el suelo de 0,8 céntimos, tras otros lunes nefasto donde se dejó casi un 8% en el selectivo. En el camino, además, el banco ha tenido que llevar un importante ajuste de plantilla que ha tenido a los sindicatos en pie de guerra. Y, por si fuera poco, la figura de Antonio del Valle planea sobre el Popular para gestionar su futuro acorde a sus intereses, aunque los primeros planes para asaltar la presidencia no le hayan salido bien.

Así, esta puede ser la peor piedra en el camino para la entidad. El empresario mexicano no se detendrá hasta que consiga su objetivo: fusionar al Popular con otro banco, a poder ser el Sabadell. Fuerza económica tiene para ello.

Don Antonio, como es conocido en México, tiene una fortuna personal que sobrepasa los 2.000 millones de dólares, lo que le sitúa, según la revista ‘Forbes’, entre los empresarios más ricos de su país. Como punta de lanza tiene al Grupo Kaluz, que entre sus actividades están los negocios inmobiliarios. Aunque donde más réditos saca es en dos compañías petroquímicas que pertenecen a dicho grupo: Mexichem y Pochteca.

Pero sus intereses empresariales no quedan ahí. Del Valle también posee el banco VX+, una pequeña entidad mexicana que refleja el objetivo que busca con el Popular. Y es que Don Antonio es un convencido de que solo los bancos con un tamaño considerable tienen futuro. Eso pasa, siempre, por intentar llevar a cabo fusiones.

El objetivo de la fusión

En ese contexto, Antonio del Valle lleva varios meses teniendo claro lo que quiere hacer con su participación dentro del Banco Popular. Todo empezó a finales de 2013, cuando Del Valle y otros inversores latinoamericanos suscribieron una alianza con el Popular, en la que se comprometieron a hacerse con un 6% del capital del banco, una participación que actualmente y tras la última ampliación de capital se sitúa en un 4,25%.

Sin embargo, según fuentes próximas al consejo de administración consultadas por Efe, los miembros de este órgano dieron su apoyo unánime al presidente y a la estrategia promovida por el banco para contentar a los mercados, limpiar su balance y seguir como entidad independiente.

De hecho, este último punto es uno de los que más fricciones ha provocado en el pasado, ya que el propio Antonio del Valle inició, de espaldas al Consejo de Administración del Popular, contactos con los máximos responsables del Banco Sabadell y algunos accionistas de esta entidad con la vista puesta en una fusión.

El empresario mexicano viendo las enormes pérdidas que había sufrido desde que entró en el capital del banco, apostaba por una fusión con otro competidor, opción que verían con buenos ojos otros miembros del consejo de administración, como José María Arias, expresidente de Banco Pastor; y Reyes Calderón, consejera coordinadora.

No obstante, este escenario jamás se ha planteado en una reunión del Consejo de Administración del Popular, que sigue abogando por la independencia de la entidad y respaldando la estrategia impulsada por su presidente.

¿Una fusión imposible?

El problema para Antonio del Valle es que están surgiendo bastantes complicaciones para llevar a cabo esa ansiada fusión, incluso asumiendo que pueda tomar el control de Popular de alguna manera.

En primer lugar debería tener el beneplácito del Banco de España, así como de la CMNV. Cuestión que llevaría su tiempo. Pero es que, además, Banco Sabadell no parece estar por la labor.

En concreto, el presidente de la entidad, Josep Oliu, afirmó en Londres que no está considerando una fusión con otro banco ni tiene previsto cerrar otras operaciones en el extranjero. “En estos momentos, el Sabadell no estudia una posible fusión con otra entidad”.

Las prioridades de la entidad española pasan por la “integración de TSB, nuestro negocio en México, poner en marcha toda la estrategia de transformación comercial y digital, y seguir reforzando la relación con nuestros clientes”, señaló. “Otras operaciones en el extranjero están fuera de nuestro perímetro de pensamiento”, puntualizó Oliu, que esta semana presidió el Consejo de Administración del banco en Londres, donde la entidad ha inaugurado una sede corporativa.

Imagen | ‘antoniodelvallebxmas.com