Las nuevas formas de movilidad a las que tienen acceso los usuarios gracias a las diferentes opciones de transporte son buenas para el ciudadano, pero también transforman el sector. Este es el caso del automóvil, que al mismo tiempo que trabaja por mantener sus cifras, observa cómo Car2go le come ese terreno. ¿Hacia dónde llevará esta evolución?

Durante el pasado mes de octubre, la fabricación de vehículos experimentó una ralentización en su producción. Según los últimos datos publicados por la asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), se han totalizado 235.5546 unidades, lo que significa un 0,5% menos que en octubre de 2015.

Por otro lado, Car2go, que ofrece el servicio de car sharing en Madrid, celebraba hace unas semanas su aniversario con 123.000 usuarios y 500 vehículos en la capital. Cada día, se realizan quince alquileres de media por coche, donde el usuario más activo de la compañía ha realizado hasta 986 alquileres. Además, este modelo de negocio también ha atraído a las empresas de la ciudad, donde hasta 300 de ellas utilizan su servicio para su movilidad urbana.

Además, según un estudio realizado por la compañía de car sharing Avancar, tener un coche en propiedad en la ciudad de Madrid supone para el conductor un gasto de más de 3.700 euros al año por las casi 219 horas que pasa en el coche. Y apuntan que casi el 43% de los madrileños preferiría invertir ese dinero derivado de tener un coche propio en otras opciones como viajar o ahorrar para el futuro.

De este contexto surgen varias preguntas, ¿está comenzando a verse en las grandes ciudades hacia dónde evolucionará la movilidad? ¿Deberá adaptarse el sector del automóvil a la revolución del car sharing?

¿Una transformación?

Lejos de temer que estas nuevas formas de competencia afecten al sector, desde Anfac comentan a SABEMOS que esas cifras “no afectan para nada”. Y que a diferencia de preocupar, lo que ha supuesto es plantearse lo que implica esta transformación en la movilidad. Así, creen que aunque el conductor se decante por el car sharing antes que por un coche propio, esos vehículos necesitarán una renovación más pronta y un mantenimiento más frecuente. Por lo que plantean su negocio en una especie de adaptación.

“La industria del automóvil tal y como la conocíamos hasta ahora se ha acabado”, afirmaba Antonio Cobo, presidente de Anfac, durante un encuentro empresarial. En este sentido, Cobo señalaba que la industria del motor deberá enfrentarse a nuevas tendencias como la electrificación del vehículo o el cambio de modelo de propiedad por el car sharing, De este modo, apunta a que los fabricantes pasarán a ser “proveedores de servicios de conectividad”.

Tema Relacionado: Se busca comprador para el coche eléctrico

Desde Faconauto, patronal que integra las asociaciones de concesionarios oficiales, se muestran optimistas y afirman a este medio que el impacto de empresas como Car2go es “imperceptible por el momento”.

“Está claro que el modelo de movilidad está cambiando, especialmente en las ciudades, pero este cambio será progresivo y su repercusión sobre el mercado de la automoción tardará años todavía en notarse”, afirman fuentes de la compañía.

“En cualquier caso, los concesionarios siguen de cerca estas iniciativas, porque hay que recordar que estos coches también habrá que repararlos “, puntualizan.

Y es que el optimismo a veces hace ver más oportunidades de mercado. Así se percibe desde la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos (Ganvam) donde creen que las fórmulas de movilidad como el car sharing, “donde los vehículos tienen una alta tasa de renovación, permitirá mejorar la calidad del mercado de ocasión”, afirman en una nota emitida.

Sea cual sea el camino que tome el sector del automóvil, lo cierto es que ya se aprecian señales de que algo está cambiando. “Madrid es realmente, por su uso y utilización, la ciudad más exitosa de Car2go en todo el mundo. Y lo es a pesar de todas las restricciones de una flota eléctrica, como por ejemplo el alcance limitado de los vehículos eléctricos”, afirmaba recientemente el CEO de car2go Europa Thomas Beerma. El sector ha tomado nota.