La mejora de la situación económica en nuestro país con respecto a los años anteriores y las medidas de estímulo del Banco Central Europeo han hecho que las entidades financieras vuelvan a ofrecer préstamos personales para autónomos.

El aumento de promociones de financiación ha hecho que comience una pequeña “guerra de créditos” para ofrecer las mejores condiciones y captar nuevos clientes. Entre estas mejoras, son muchas las entidades que están ofreciendo varias comodidades de pago que, con los ingresos irregulares de los autónomos, a priori pueden parecer muy ventajosas.

No obstante, estas opciones pueden encarecer sustancialmente la financiación que contratemos. El comparador HelpMyCash.com nos explica los pros y los contras de estas peligrosas ventajas.

Financiar las comisiones

Cuando un préstamo personal tiene comisiones lo común es que las paguemos junto con la primera cuota, resultando en una primera mensualidad más alta que las siguientes. Para que no tengamos que realizar un desembolso extra justo al comienzo de la vida del préstamo, algunas entidades nos ofrecen financiar estas comisiones, es decir, añadir el coste de las comisiones al capital del crédito que hemos solicitado.

Esta ventaja nos permite no tener que hacer un pago mayor el primer mes, sino que su coste se repartirá entre todas las cuotas del crédito, pero significa que se generarán intereses también sobre las comisiones, resultando en un préstamo más caro.

Solicitar un periodo de carencia

Se trata de un periodo, normalmente al comienzo de la vida del préstamo, durante el cual no pagaremos una parte o la totalidad de la mensualidad. Se oferta como una ventaja para tener un respiro antes de comenzar a pagar las mensualidades, ya que los autónomos pueden tener periodos de más o menos ingresos según la época del año. Sin embargo, debemos tener en cuenta que el crédito seguirá generando intereses sobre el capital a deber, un capital que cada vez será más alto por los intereses acumulados de los meses de carencia anteriores.

Pagar el préstamo en pequeñas cuotas

Muchos prestamistas nos ofrecen la financiación que necesitamos con plazos de reembolso muy largos que nos permiten reembolsar el préstamo en cuotas muy bajas. Aunque a priori pueda parecer muy cómodo – y hasta beneficioso si nuestros ingresos tienden a variar – debemos tener en cuenta que mientras más largo sea el plazo más intereses se generarán y más pagaremos. Así, un crédito de 5.000 euros al 8,5 % a reembolsar en 6 meses generará 125 euros en intereses (con una cuota de 854 euros mensuales), mientras que si lo reembolsamos en 12 meses los intereses generados ascenderán a 233 euros (con una mensualidad de 436 euros).

Aunque algunas de estas ventajas puedan sernos útiles en algún momento dado, sí que es aconsejable evitarlas o hacer un uso responsable de ellas sabiendo que tendrán una repercusión en los intereses totales que reembolsaremos.