Los sindicatos CCOO y UGT han convocado una manifestación el próximo 18 de diciembre en Madrid para exigir al Gobierno que apueste por las políticas sociales y el Ejecutivo les ha pedido que esperen y “dejen espacio al diálogo y a la posibilidad de encontrar acuerdos”.

El secretario general de UGT, Pepe Álvarez; y el de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, lo han anunciad así este viernes después de la reunión del Diálogo Social del jueves con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy; la ministra de Empleo, Fátima Báñez; y los presidentes de la CEOE, Juan Rosell, y de Cepyme, Antonio Garamendi.

Álvarez ha lamentado que en la reunión solo se produjera un diálogo sin que se concretaran las propuestas, ya que “el diálogo por sí mismo no tiene valor”, y ha denunciado la “situación de miseria en la que viven muchas familias y trabajadores”. Ha considerado que existe “margen de maniobra” para hacer cambiar las políticas del PP si los sindicatos son capaces de “tomar las calles”, a los que ha pedido unidad, así como a los partidos políticos de izquierda y a la ciudadanía. Además, ha solicitado a los grupos parlamentarios de la oposición que sean capaces de aprobar nuevas leyes en el Congreso de los Diputados que permitan “derogar” la reforma laboral vigente instaurada por el PP.

Por su parte, Toxo ha apelado también a la oposición parlamentaria para que “se haga valer”, ahora que parece que la mayoría es “más proclive” a atender las necesidades de la ciudadanía. A su juicio, la crisis y la reforma laboral han “devaluado de tal manera” el Estatuto de los Trabajadores que éste ya se asemeja a una “carta reivindicativa” del empresariado.

El líder de CCOO ha explicado que el país atraviesa un periodo de luchas “a la defensiva”, porque, quien corre el riesgo de perder el empleo “es difícil” que se plantee pelear por mejorar sus salarios o por reducir su jornada. “Hasta aquí ha llegado la paciencia de los ciudadanos“, ha zanjado Toxo, quien ha asegurado que una sociedad no puede desarrollarse democráticamente si no es mediante una distribución adecuada de la riqueza, algo que “no sucede hoy en España”.

El Gobierno pide diálogo

Ante este anuncio de los sindicatos, el portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, les ha pedido “espacio para el diálogo”, y ha considerado que, aunque respeta la convocatoria de movilizaciones porque es un derecho constitucional, debe ser un “instrumento de última instancia”. “Creo que en estos momentos hay una mano tendida por parte del Gobierno” así como “voluntad y ganas”, ha dicho Méndez de Vigo, por lo que ha considerado que “es mejor esperar y ver qué dan las conversaciones y el dialogo antes de utilizar ese tipo de medidas”.

El portavoz de Empleo del grupo socialista en el Congreso, Rafael Simancas, ha justificado esta convocatoria por parte de los sindicatos ante la falta de disposición del Gobierno para negociar algunas de sus propuestas. Entre ellas, Simancas ha resaltado que el Gobierno se ha negado a rectificar su reforma laboral, elevar el salario mínimo interprofesional (actualmente de 655,20 euros mensuales) y subir las pensiones en 2017 con relación al IPC para evitar que los pensionistas pierdan poder adquisitivo.

Simancas ha dicho que entiende perfectamente la frustración causada por “la negativa del Gobierno a corregir las políticas de precariedad laboral” ante los sindicatos, que el próximo lunes se reunirán con el presidente de la gestora del PSOE, Javier Fernández. Además, ha afirmado que “así es muy difícil que el diálogo social salga adelante con visos de éxito” y ha asegurado que su partido trabajará para que haya un Estatuto de los Trabajadores que recupere los derechos laborales y la negociación colectiva, dignifique los salarios y aumente la cobertura a los desempleados.