Por tercer año consecutivo, consumidores y empresas se enfrentan en España a una nueva jornada de la adoptada celebración estadounidense Black Friday. Este año se prevé un crecimiento en el consumo y como consecuencia, un beneficio en la economía y su reactivación. Pero esto tiene una doble lectura: el desconocimiento de las consecuencias que supone la celebración de un día como el viernes negro para el medio ambiente.

Durante la jornada del 25-N, día que ocupa el Black Friday con sus múltiples descuentos, se espera un consumo de 221 euros por persona aproximadamente y una facturación total del comercio que ascenderá al 24%. Estos datos, reflejados en un estudio realizado por Worten y la consultora Gfk, confirman que la sociedad ha hecho que el consumo sea una cultura.

Una cultura que guía nuestros comportamientos en diferentes sentidos. La sociedad se mueve en base a valores relacionados con el físico, lo que se pueda transmitir a través de la apariencia o incluso un estatus social que se va marcando en relación a las posesiones. Pero el esfuerzo del consumidor por participar en esta cultura hace que olvide otros puntos a tener en cuenta, como es el  medio ambiente y la sostenibilidad.

“El Black Friday tiene ventajas para la economía, pero no para el planeta y sus recursos” así lo explica a SABEMOS Carlos Ballesteros, profesor de la Universidad Pontificia de Comillas, las consecuencias que puede tener este día para el ecosistema.

Y es que, como apunta el profesor en su publicación Limpiar el medio en tiempos de sostenibilidad. Abandonar lo insostenible, muchos de los problemas del medio ambiente en el planeta provienen de los países más industrializados por motivos de consumo.

Un viernes negro para el medioambiente

Ese esperado aumento en las compras de este Black Friday supondrá por consecuencia el desprendimiento de ese utensilio viejo que se ha cambiado por otro nuevo. Este es el caso del sector tecnológico, uno de los sectores que más ventas realicen. Esto se traduce en que los días posteriores al Black Friday se genera más cantidad de residuos tecnológicos, ya que ese consumidor se desprenderá de su antiguo teléfono.

Cabe recordar que según los datos publicados por la Universidad de Naciones Unidas, estos residuos electrónicos aumentan un 20% al año. Y tal y como apunta un informe publicado por Eurostat, cada uno de los españoles genera de media unos 17 kilos de este tipo de basura. A esto hay que añadir que, tal y como publicó SABEMOS,  el 75% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos que se generan en España no se gestionan de forma adecuada. Es decir, solo se recicla correctamente uno de cada cuatro aparatos.

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Según el profesor Ballesteros, también hay que tener en cuenta el embalaje y empaquetado de los productos que compramos, “algo que no es nada nuevo, pero que a la vez, si aumenta el consumo, aumenta por consecuencia el número de envases. Y es que aunque España sea uno de los países que más se recicla el plástico, no hay que olvidar que, tal y como apunta en un último informe la sociedad sin ánimo de lucro ‘CicloPlast’, anualmente se generan unos 2,1 millones de toneladas de este material”.

Sin olvidar otros tipos de materiales como el papel de embalaje o las cajas de cartón, que aunque es uno de los materiales más reciclados, otro porcentaje siempre  acaba junto a la basura orgánica.

En este sentido, Ballesteros apunta directamente al rey de reyes del Black Friday: Amazon. Su servicio de entrega de productos  “no se caracteriza especialmente por ser sostenible”. La compañía no solo utiliza cartones y plásticos, también protectores de poliespan y hasta empresas de transporte cuyos vehículos colaboran con la contaminación del medio ambiente.

El verdadero interés de los españoles por el ‘Black Friday’

El viernes negro se ha convertido en el inicio del periodo de compras, ofertas y rebajas propio de la Navidad. Los españoles han adoptado por completo el significado de este día para adelantar sus compras navideñas, y no porque lo vean como una ocasión especial para comprar un producto a un mejor precio. De hecho, la generacion millennial es uno de los publicos objetivos de este día. Son los que más consumen y lo hacen no por ser adictos a las compras o con el fin de encontrar al mejor precio el ultimo producto, es mucho más sencillo. Compran más ese día porque así los obliga su todavía ajustada economía y así ahorrar un porcentaje en las compras que tendrían que hacer igualmente en Navidad.

El Black Friday no atrae al público más que cualquier otro día de rebajas. “Primero está el viernes negro, luego el Ciber monday y al final el periodo de rebajas. Simplemente gusta porque es el pistoletazo de salida de la Navidad. Si fuese después de las rebajas de enero, los consumidores ya estarían cansados para celebrar este día“, concluye el profesor.