El sector del taxi vive momentos convulsos. La entrada en escena de compañías como Uber y Cabify; o la llegada de aplicaciones para reservar vehículos, ha provocado que la competencia sea más compleja. De ahí que la unión de Tele Taxi con la startup francesa eCab para desarrollar una mejor aplicación sea un movimiento importante.

En concreto, esta startup francesa nacida de la empresa G7, siguiendo sus planes de internacionalización llega a España en alianza con Tele Taxi. El objetivo es que, en un escenario en plena transformación, los taxis tradicionales quieran seguir generando valor para los usuarios, como han señalado ambas plataformas en un encuentro con la prensa.

Así, Tele Taxi, con una flota de más de 1.200 vehículos, se ha embarcado en esta unión con la intención de preservar la seguridad en el empleo dentro del sector, puesto que esta asociación está controlada por los propios taxistas, al contrario que las aplicaciones de reserva como Mytaxi.

En Madrid, eCab y Tele Taxi van a proponer una solución móvil “inteligente” pudiendo integrar los servicios de cada uno: pago a través de la ‘app’ (en un futuro), reserva de coche, seguimiento de la llegada del vehículo en tiempo real, elección del vehículo (berlina, van, EuroTaxis…) estimación del coste de la carrera (también en un futuro), valoración del trayecto…

No obstante, al margen del anuncio, da la sensación de que el problema para el sector del taxi es que no están poniendo los remedios adecuados para combatir a su competencia. Por un lado las nuevas compañías de transporte, como Uber y Cabify; y de otra parte, al que será el próximo gigante tecnológico para la reserva de taxis, Mytaxi.

Un mercado fragmentado

En este contexto, las asociaciones del taxi están llevando su guerra por separado. Habría que preguntarse en este punto si no sería conveniente que, al igual que ha hecho Tele Taxi con eCab, no hubiera una unión entre las más importantes asociaciones y gremiales. Sobre todo teniendo en cuenta que el futuro va hacia aplicaciones con un importante componente tecnológico y que necesitan de economías de escala para invertir.

Bien es cierto que estas asociaciones, caso de Tele Taxi, pertenece a los propios taxistas y son ellos quienes las controlan. Pero la duda existe. Por ejemplo, en Madrid trabajan por separado Radio Teléfono Taxi, que tiene su marca comercial y ‘app’ con Pide Taxi y una flota de unos 3.000 vehículos. Radio Taxi Gremial, con Taxi Ya!, que tiene una flota de 1.400 coches. Y entre las de mayor tamaño, Tele Taxi, con una flota de unos 1.200 taxistas.

¿No sería mejor tener una sola aplicación que gestionase una flota de más de 5.000 taxis? Casi una tercera parte de las licencias que hay en Madrid. Al final al usuario le da lo mismo, solo quiere un mejor servicio y que tenga buenas garantías. El problema es que esta fragmentación lleva a tener menos músculo económico, ¿y eso qué provoca?

Por ejemplo que tecnológicamente se esté un paso por detrás de Mytaxi o Hailo. En concreto, la unión de Tele Taxi y eCab genera una ‘app’ que, de momento, no gestiona el pago a través del móvil, y tampoco da estimaciones de precio en los trayectos. Se irá implementando, pero ahora mismo no disponen de ello, y eso es una desventaja competitiva con respecto al gigante que será Mytaxi una vez culmine su fusión con Hailo.

Así, es importante que existan este tipo de uniones y alianzas, pero todo conduce a una atomización del sector que beneficia, de manera indirecta, a su competencia.