“Está muy cara”, esa es la frase que llevan repitiendo algunos inversores muchos años sobre la Bolsa de Estados Unidos. Es imposible que suba más, la bolsa está sobrecomprada, esto va a estallar, no puede subir tanto en un tiempo tan prolongado. Esos comentarios se llevan repitiendo muchos años en el sector financiero.

Lo que es cierto es que actualmente el Dow Jones Industrial se encuentra en máximos históricos y es una realidad que no tiene mucha pinta de desplomarse, al menos en el corto plazo. Pero, ¿ qué está pasando?

Es curioso cómo los buscadores de techos de mercado se deben estar tirando de los pelos en este momento, ya que si hay algo más ruinoso que buscar suelos en bolsas y que siga cayendo el precio, es buscar techos y que el precio continúe con su senda alcista, pues el precio puede subir de forma ilimitada y es muy difícil calcular cuándo se va a frenar ese crecimiento.

Obviamente el sentimiento inversor en Estados Unidos ha cambiado ya que el panorama de los mercados norteamericanos tienen una mejor perspectiva técnica que Europa. Los beneficios de sus empresas son más recurrentes y la diversificación y flexibilidad operativa con la que cuentan sus compañías es bastante mayor y más eficiente que la que tenemos aquí, en diferentes plazas europeas, por ejemplo en España.

La cuestión es hacia dónde vamos, y lo más importante es que mientras la música siga sonando, todos van a querer bailar. Actualmente invertir en Estados Unidos parece que es apostar a caballo ganador y no hay que llevar mucho tiempo en mercado para saber que cuando se empiezan a subir al carro los inversores retail, porque tienen amigos conocidos o simplemente cuñados que parecen que han ganado algo de dinero, es cuando precisamente esta música deja de sonar.

Veremos cómo se desarrolla todo este mercado pero lo que es indiscutible es que el foco está puesto al otro lado del charco y ahora mismo es el auténtico protagonista de la película.

Daniel García, analista de XTB